Vicente Bello
Qué bueno que ya se quitaron la máscara
Así se posicionó la oposición en torno del dictamen de la anualizada Ley Federal de Derechos, a cuyo entramado fiscal el oficialismo incorporó disposiciones que derivarán, a partir del 1 de enero de 2027, en más ingresos federales por la vía de nuevos pagos de derechos (impuestos).
El PMC dijo en voz de la diputada Patricia Flores Elizondo: “Hoy estamos aquí para discutir la Ley Federal de Derechos, y compañeras y compañeros, cada cuota que aprobamos en esta ley afecta a una persona, aquella que paga, al negocio que intenta sostenerse y a la familia que necesita que su dinero alcance.
“Por eso, Movimiento Ciudadano viene con una regla sencilla: si el gobierno va a cobrar más tiene que explicar por qué y cuál servicio va a mejorar a cambio. Recordemos qué son los derechos, son el pago por un servicio público por el uso de bienes de la nación. No debe ser un impuesto disfrazado ni una forma cómoda de llenar la caja.
“Cada aumento debería pasar tres pruebas: ¿cuánto cuesta realmente el servicio? ¿Quién termina pagando el aumento? Y, ¿qué se va a mejorar de manera proporcional con ese dinero que se recaude? Porque subir una cuota es fácil, lo hacen desde un escritorio, de un plumazo y lo aprueba aquí una mayoría que ni siquiera sabe a quién afecta y cómo perjudica. Y por eso es que este Congreso debe exigir que cada aumento de un derecho se justifique y que la hacienda rinda cuentas por sus resultados”…
Siguió el PRI en voz del diputado Yerico Abramo Masso: “Este paquete de ingresos está llegando a esta Cámara de Diputados con un gran estrés financiero como lo hemos venido advirtiendo en los últimos años. Van a soportar el Paquete de Egresos con 1.7 billones de pesos de deuda.
“Si la deuda se contratara para generar obra, yo les aseguro que yo sería el primero en estar aquí y votar a favor de este paquete de ingresos, pero no es así. Lamentablemente, lo que viene propuesto para egresar en el 2027 es menos de lo que se va a pedir prestado y menos de lo que va a ocupar el gobierno para el pago de la tarjeta de crédito, que asciende a 1.6 billones de pesos.
“Uno punto seis billones de pesos es lo que el gobierno le va a pedir al banco para pagar el gasto corriente del propio gobierno, y menos de un billón de pesos es lo que invertirá este gobierno en inversión pública para el próximo año.
“Las actualizaciones en materia de derechos dejan fuera a las comunidades mineras: aunque se suben los impuestos o los derechos, no están regresando nada para que la comunidad que es explotada en materia laboral y en materia de medio ambiente pueda restaurarse por sí misma. Tampoco se está fortaleciendo a los sectores de desarrollo energético.
“Quiero darles un dato histórico que lo comenté hace dos horas en la Comisión de Hacienda como integrante de la misma: el 3 de agosto de 1821, Juan O´Donojú, jefe político de la Nueva España, firmó con Agustín de Iturbide el Tratado de Córdoba mediante el cual España reconocía la independencia de México y el déficit público a la transición alcanzó la cifra de 300 mil pesos.
“Al término de la Revolución Mexicana, Plutarco Elías Calles, que fue presidente de 1924 a 1928, aprovechando la experiencia de Obregón, diseñó un nuevo acuerdo a través del cual negoció y rebajó una deuda que heredó en 998 millones a 452 millones. Estoy hablando: al término de la Revolución.
“Si nos vamos a cifras más modernas, en el siglo XXI, en el año 2000, Vicente Fox recibía una deuda país de 2 billones de pesos y la heredaba en 3.4 billones de pesos. En el 2008, Calderón recibió y heredó una deuda de 5.9 billones de pesos. Enrique Peña Nieto, del 2012 al 2018, entrega una deuda de 10.5 billones de pesos al gobierno de López Obrador.
“Y del año 2018 a la fecha, compañeras y compañeros legisladores, con el mayor respeto y con el mayor tecnicismo posible lo trato de decir, datos sacados de la Contraloría de la Cámara de Diputados del Poder Legislativo, nos dice que, para el término de 2026, llegaremos a deber 20.8 billones de pesos; y para finales o mitades del 2027, lo que plantea el gobierno por medio de la Secretaría de Hacienda, ascenderá la deuda a 21.7 billones de pesos.
“Y vuelvo a insistir, amigas y amigos legisladores, el tema no es subir la deuda. Si la subiéramos para hacer obra, está muy bien, pero cada año se contrata deuda para pagar el gasto del gobierno y los intereses de la deuda porque el estrés financiero ya rebasó la capacidad fiscal y financiera de este gobierno”.
Completó el trío el PAN, que en voz del diputado Héctor Saúl Téllez Hernández, dijo: “Diputados del oficialismo, en las campañas y en el año 2018, siempre pregonaron que no iban a subir impuestos, que no iban a subir tarifas, que no iban a subir derechos y ha pasado todo lo contrario durante los últimos años. Esto que hacen en esta Ley Federal de Derechos es cobrarle más caro a los mexicanos los supuestos servicios que nos da el gobierno.
“Qué bueno que ya se quitaron la máscara y reconocieron que no son simples actualizaciones, sino que son aumentos completamente descarados y desproporcionados en los servicios que brinda el Estado”. Seguían los oficialistas.