Ni renunció a la encomienda ni “se despidió de trabajadores”, como malsanamente se dio a conocer a través, incluso, de páginas que se dicen informativas en las redes sociales, que cayeron en la imprecisión –otra vez, de hecho- de divulgar un chisme sin corroboración directa, sin acudir a la fuente directa; sólo una fotografía con unas cuantas líneas de palabras sin mayor aporte de datos duros, y ello fue suficiente para mencionar, de manera errónea, el actuar público del joven acapulqueño Ricardo Salinas Méndez, sí, todavía Oficial Mayor de la Secretaría de Finanzas y Administración –Sefina- del gobierno del estado al que no ha dejado de servir, con ello, de generarle resultados a su jefa inmediata, la gobernadora Evelyn Salgado Pineda.
Como ocurre habitualmente con quienes han destacado por su arrastre popular, por el posicionamiento social y, por si fuera poco, también por los resultados en el servicio público y el fogueo pie-tierra en territorio, demostrando trabajo también fuera de las oficinas gubernamentales, con Ricardo Salinas Méndez no hay excepciones: se le tratan de generar desinformación, intriga, ataques incluso en torno a su actuar en el servicio público porque se trata de un guerrerense baluarte en la consolidación de la transformación del estado desde su trinchera en tan trascendental encargo conferido por la mandataria igualteca, que –como se ha destacado en este mismo espacio- no sólo no se equivocó en llevar al joven doctor a la Oficialía Mayor de Sefina, sino que los propios resultados y capacidades del funcionario lo han puesto como uno de los servidores públicos revelación en estos cinco años del gobierno del verdadero cambio en la entidad, y eso que, de por sí, la joven gobernadora se ha visto rodeada de jóvenes igualmente comprometidos, esmerados, que no dejan el escritorio ni el territorio, cumpliendo cabalmente con sus respectivas encomiendas que bien se pueden de calificar de históricas, dado el nivel y talante de esta administración inédita en la vida institucional de Guerrero.
Y es, precisamente Ricardo Salinas, uno de esos funcionarios-joya en este proceso transformador de la vida pública de esta entidad, por eso se le andan inventando desinformaciones y evidentes chismes, como en estas recientes horas, en que lo veían como ‘renunciado’ de la Oficialía Mayor cuando en los hechos, en el día a día, el acapulqueño no deja de aportar talento, entusiasmo, eficiencia, resultados al gobierno y, con ello, a las y los guerrerenses. Ya es otra cosa que se le mencione como fuerte prospecto para la candidatura a la alcaldía de Acapulco, en el marco del proceso electoral del próximo año, pero Salinas Méndez no ha oficializado ni informado nada, por eso no se le ve distraído en otras cosas, al contrario, como se ha visto en estos años, Guerrero tiene de su lado a un comprometido paisano guerrerense empeñado –se reitera- en ser productivo y en dar resultados concretos, tangibles y crecientes en la Oficialía Mayor de Sefina, ahí donde continúa encabezando esfuerzos institucionales este servidor público que ha sido toda una revelación en este gobierno del estado, que bien puede serlo, además, si así lo decidiera, en el plano político-electoral, pero todo a su debido tiempo: Ricardo Salinas Méndez continúa entregado al proyecto histórico del gobierno de Evelyn Salgado Pineda, a la que con trabajo y compromiso no deja de demostrarle que sigue empeñoso, gustoso de lo logrado y lo que seguirá logrando desde la Oficialía Mayor, ahí donde los resultados son notables.