Parar desapariciones, exigen buscadoras

“Déjennos a familiares donde los podamos encontrar”

 “Nosotros iremos por ellos, lo único que buscamos es tranquilidad”

Brigadistas en la Sierra no entraron a Chautipan por la inseguridad

Chilpancingo, Gro., Agosto 06´2026. Marcial Campuzano.- Madres buscadoras de colectivos de Guerrero y una del Estado de México realizaron una nueva protesta en el Memorial instalado frente a la Fiscalía General del Estado (FGE), en Chilpancingo, donde exigieron avances reales en las investigaciones de personas desaparecidas, la agilización de confrontas genéticas y el establecimiento de nuevas rutas de búsqueda. Además, hicieron un llamado a la paz y pidieron a quienes tengan información sobre el paradero de sus familiares que la proporcionen de manera anónima.
Durante la manifestación, Diana Rufino Tapia, integrante del colectivo Hasta Encontrarles Guerrero, afirmó que las familias ya no quieren que más niños crezcan con el dolor de desconocer el paradero de sus padres, señaló que la jornada realizada tuvo como propósito honrar a las personas desaparecidas mediante un mensaje de amor, esperanza y paz, recordando las sillas vacías que permanecen en miles de hogares.
La buscadora, quien busca a su esposo Juan Carlos García Hernández desaparecido el 5 de agosto de 2015, recordó que este año se cumplieron 11 años de su ausencia y expresó el desgaste que representa más de una década de búsquedas en campo, en vida, en el Servicio Médico Forense y en centros penitenciarios, «ya quiero encontrarlo, ya quiero descansar», expresó, al señalar que desea brindar certeza a sus hijos sobre el paradero de su padre.
Rufino Tapia reiteró el llamado a quienes generan violencia para que permitan localizar a las personas desaparecidas, «déjennos a nuestros familiares donde los podamos encontrar, hagan una llamada anónima o un mensaje; nosotros iremos por ellos, lo único que buscamos es tranquilidad», manifestó al insistir en que para muchas familias ya no se trata de encontrar responsables, sino de recuperar a sus seres queridos.
Respecto a las brigadas de búsqueda en la zona serrana de Chilpancingo, informó que únicamente pudieron ingresar a las comunidades de Omiltemi, Xocomanatlán y Amojileca, ya que la Guardia Nacional les notificó que no existían condiciones para entrar a Chautipan debido a la violencia registrada recientemente en esa región.
Explicó que decidieron no exponer a las familias ni al personal de las instituciones que las acompañan, entre ellas la Comisión Nacional de Búsqueda y la Comisión Estatal de Búsqueda.
No obstante, aseguró que las labores de búsqueda no serán suspendidas, y adelantó que ya preparan una nueva brigada entre el 24 y el 30 de agosto, con la esperanza de que disminuyan los hechos de violencia y existan condiciones para regresar a las comunidades de Chilpancingo con acompañamiento de las autoridades de seguridad.
Sobre la reciente detención del exgobernador Ángel Aguirre Rivero por el caso Ayotzinapa, Diana Rufino consideró que las investigaciones contra exfuncionarios podrían abrir la posibilidad de obtener información que ayude a localizar no sólo a los 43 normalistas desaparecidos, sino también a otras víctimas.
Sostuvo que quienes encabezaron los gobiernos estatales durante el incremento de la violencia deben responder por lo ocurrido en sus administraciones, y aportar información sobre posibles fosas clandestinas o sitios donde pudieran encontrarse personas desaparecidas.
La buscadora también criticó la falta de resultados de la FGE, al señalar que las carpetas de investigación permanecen sin avances por la falta de peritos, presupuesto y líneas de investigación sólidas. Afirmó que, ante esa situación, los colectivos han tenido que recurrir constantemente al apoyo de las instituciones federales para continuar con las búsquedas.
Durante la protesta también participó María Loza, integrante del colectivo Uniendo Esperanzas del Estado de México, quien narró que su hijo Edmundo González Loza y su pareja Patricia Chagala Hernández desaparecieron el 16 de abril de 2017, cuando regresaban de vacaciones en Acapulco y fueron privados de la libertad en Petaquillas.
A nueve años de los hechos denunció que no existen avances en la investigación, pese a que fue localizado el chip del teléfono celular de una de las víctimas en Atoyac de Álvarez.
María Loza hizo un llamado a las autoridades para reforzar las investigaciones y evitar que continúen las desapariciones en Guerrero y el resto del país. Señaló que las familias ya no buscan culpables, sino encontrar a sus seres queridos, aunque sea para darles sepultura, «no podemos seguir con más desaparecidos”, indicó.

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