Algo sigue pasando en pueblos nahuas

Lleva, al menos, diez años el cruento conflicto que ha trascendido a descomposición social en comunidades nahuas entre las regiones Centro y La Montaña del estado; algo, primero criminalmente, pareció haberse descompuesto alrededor de los años 2011 y 2012; desde entonces, como ha sido bastante documentado hasta internacionalmente, la constante ha sido un sube y baja de hechos violentos que van desde ejecuciones de personas de todas las edades, desapariciones forzadas, incursiones armadas –desde hace pocos años hasta con uso de drones cargados con explosivos-, continuos señalamientos y, en este sentido, el involucramiento de al menos un grupo criminal en disputa –falta establecer más claramente de qué- con tres organizaciones denominadas sociales, llamadas defensoras de derechos humanos y del territorio: Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Pueblos Fundadores –CRAC-PC-; Concejo Indígena y Popular de Guerrero Emiliano Zapata –CIPOG-EZ-, así como un supuesto grupo de policía comunitaria Por la Paz y la Justicia, de nueva cuenta, como ha sido desde entonces, en intercambio de acusaciones mientras siguen sumando muertos y registro de desapariciones.
Este lunes, como ha sido igualmente una constante a lo largo del sexenio, el gobierno de Evelyn Salgado a través de la Policía Estatal, siempre en coordinación interinstitucional con instancias como la Defensa-Ejército y Guardia Nacional, se han desplegado in situ en otro punto más de la zona rural del municipio de Chilapa, principal foco de tensión y violencia, que se recalca, no es nuevo sino tiene un antecedente que hasta las y los mismo pobladores y chilapenses han narrado a la prensa, que por su parte igualmente lleva años documentando la situación social-criminal en esa parte de la entidad.
“No estamos a favor ni en contra de nadie”, ha recalcado este mismo lunes el subsecretario de Gobierno del estado, Francisco Rodríguez, en otro recorrido por la zona ahora que, sobre todo desde el fin de semana, las organizaciones arriba referidas han advertido de otra incursión por parte de un grupo delincuencial que, quién sabe cuál sea específicamente su motivación, pero –según siempre del lado de los activistas- han corrido a habitantes de sus propios pueblos y los han estado asolando con ataques armados; un contexto reciente, otro más, que ha trascendido a nivel internacional, tanto que de hecho este martes se prevé una manifestación en la Ciudad de México para volver a visibilizar lo que ocurre en esa zona nahua del estado.
Se ha reiterado desde hace años: pareciera que falta esclarecer aún más, a la opinión pública, lo que realmente ocurre entre el grupo criminal –que ha continuado impune- y las al menos tres organizaciones denominadas sociales que han asumido una posición de perseguidas y de víctimas; se han emitido comunicados, ya ha habido protestas, ya se ha incluso armado a menores de edad, las muertes y desapariciones continúan a la alza, y no ha habido resultados concretos que ayuden a pacificar, pero ahora sí, toda esa zona nahuahablante, donde mucho secretismo y medias verdades han persistido en medio incluso de la presencia institucional, como este lunes y como ha sido anteriormente, cada vez que esa parte de La Montaña Baja y zona Centro entra en otra crisis de violencia, ¿Qué REAL trasfondo se continúa moviendo que no sepa la opinión pública?

 

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