¿Y el informe sobre Avispones?

Como en tantos otros casos de interés público, de nueva cuenta se le ha aposado al olvido y al ‘enfriamiento del caso’ ante todo lo que se declaró y prometió respecto a la muy enredosa y hasta sospechosa ‘venta’ del ahora desaparecido equipo de futbol local Avispones de Chilpancingo; un ahora comodino silencio que, como era previsible, ha alcanzado a empresarios involucrados, a autoridades locales, a representantes populares –hace semanas bastante ‘opinadores’-, hasta a quienes llevan años ‘llenándose la boca’ presumiendo sus aportes a la historia del ahora desaparecido equipo local, ex jugadores, ex directores técnicos, hasta quienes integraron en diferentes momentos la ‘porra oficial’ Penca del Maguey, todos, ahora haciendo como que simplemente no hubo equipo, como si nunca hubiera existido Los Avispones.

Ahora, el nuevo equipo Guerreros del Pacífico continúa como si nada, compitiendo en la denominada Liga Premier MX, mientras su propietario José Andrés Ríos, después de una escueta declaración sobre el caso Avispones a través de un medio de red social, se ha desentendido de la serie de dudas que continúan sin ser aclaradas y que tienen que ver con la venta poco clara de un bien público, se supone que con vigilancia, regulación y gestión para mejoras de parte de los gobiernos municipales en turno, pero desde donde, de buenas a primeras, sin hacerlo público y sin –aparentemente, esta es una de las tantas dudas- notificar a instancias sobre todo del cabildo de Chilpancingo, fue ‘traspasado’ a la iniciativa privada, dando como resultado esta actualidad: el desentendimiento sobre el caso en el gobierno sustituto de Gustavo Alarcón Herrera, que prometió –tanto él como su secretario general, Lenin Carvajal- una investigación y posterior informe pormenorizado, que a la fecha se siguen debiendo a la opinión pública; el alejamiento impune del empresario Ríos, que se fue con todo y su equipo a Acapulco; el silencio de uno de los principales mencionados en la serie de investigaciones periodísticas hechas públicas hace semanas: el también empresario –este gasolinero- Sergio Alcaraz, prácticamente desaparecido desde que se divulgó todo este entramado que implicó una presunta transacción irregular en lo obscurito, que como mínimo genera sospechas, algo que también tienen en cuenta otros ahora callados ante este caso: las y los diputados locales, también comprometiéndose –sobre todo el morenista Héctor Suárez Basurto- a dar seguimiento hasta desde el Congreso, pero también, así pareciera, apostándole a que el tema se vaya difuminando del interés público y periodístico, lo que pareciera que se está logrando, para desgracia de la transparencia en el ejercicio gubernamental y hasta para la historia del único equipo profesional que tuvo la capital del estado.

Ya puede decirse que ha desaparecido todo recuerdo del equipo local Avispones –hasta entre ex jugadores- pero su ‘venta’ o ‘traspaso’ no pueden quedar sin esclarecerse; las dudas persisten y en medio de esta necesidad de esclarecimiento del caso sólo ha habido silencio que hasta parece cómplice entre las autoridades de Chilpancingo, diputados, empresarios involucrados y quienes conformaron la supuesta asociación civil sobre el manejo y gestión de Avispones como equipo profesional, hoy borrado de la historia deportiva estatal, un ex equipo mancillado hasta por chilpancingueños que alguna vez le prodigaron cariño.

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