Vicente Bello
PAN: «Reforma electoral, inviable”
En aquel debate sobre la reforma electoral, el Plan B, PAN y Morena se trenzaban, una y otra vez, en una vociferante discusión que chocaba como chocan dos piedras que no ceden, que no se quiebran.
Dijo en la tribuna el senador del PAN Francisco Javier Ramírez Acuña: “Si algo ha quedado claro es que en México las reformas electorales se legitiman por consenso, mediante ejercicios plurales de discusión y considerando las opiniones de todos los sectores políticos y ciudadanos.
“Este proceso ha demostrado hasta la saciedad que son inviables las posturas unilaterales, ventajosas o a modo con las que algún partido o grupo tratan de confeccionar reglas para beneficiarse electoralmente.
“… Nos preocupa que estos y otros principios han sido no sólo ignorados, sino puestos deliberadamente en riesgo en la iniciativa en comento, particularmente y sin ninguna necesidad se amenaza al federalismo y al municipalismo al pretender que la Constitución federal dimensione artificialmente a los órganos de representación local tanto en los congresos como en los cabildos, poniendo en entredicho no sólo el pacto federal, sino la realidad misma de la situación política administrativa que prevalece en el municipio mexicano. Sin duda, es ataque directo a los estados y municipios lo que hoy se pretende.
“El federalismo mexicano, establecido desde 1824 y ratificado en las constituciones del 57 y del 17, que hoy nos rige, es pisoteado hoy por un régimen que falta de consenso interno en su propósito de destruir la democracia, se enfoca ahora a derrumbar a los poderes del Estado como los congresos y los cabildos.
“… Las reformas municipales acordadas en el 87 y en el 99 avanzaron en la ruta de fortalecer al municipio libre, la autonomía municipal, la responsabilidad subsidiaria y la capacidad de gestión de los ayuntamientos.
“Son las autoridades locales quienes deben decidir, con plena autonomía, su funcionamiento interno y ejercer sus presupuestos conforme a la realidad local.
“… Por desgracia, esta iniciativa pretende definir, con espíritu centralista, la dimensión de los cabildos y de los congresos locales, pretextando abusos y corrupción sin ofrecer prueba alguna, ignorando la precaria situación de las finanzas y la organización de los ayuntamientos y de la administración pública municipal.
“Votaremos en contra de este dictamen porque no es cierto que acabe con los privilegios, pues quien obtiene grandes privilegios, ahora con esta reforma, es precisamente la Presidencia de la República al otorgarle el derecho de hacer campaña en una campaña misma federal”.
Chocaba Morena al PAN, así, en voz de la senadora Verónica Díaz Robles: “Esta reforma responde a la exigencia histórica del pueblo de México, de acabar con los privilegios de la clase política y de fortalecer los mecanismos de la democracia directa y participativa.
“Por un lado, es innegable que las instituciones electorales son complejas y tienen bajo su responsabilidad el cumplimiento de múltiples funciones.
“Sin embargo, esto no es un argumento válido que justifique el que haya personas funcionarias con una remuneración superior a la que percibe nuestra Presidenta de México es, incluso, hasta inmoral para el pueblo de México porque la responsabilidad de una magistratura electoral, de una secretaría administrativa, área técnica o ejecutiva del INE o de los organismos públicos locales, no es superior a la conducción de los destinos nacionales que recae en la Presidencia de la República.
“Por tanto, el principio de austeridad republicana, nacido en nuestro movimiento, bajo la premisa de que no puede haber gobierno rico con pueblo pobre, nos insta a reducir el gasto público priorizando el bienestar sobre el dispendio burocrático.
“De tal suerte, las modificaciones a los artículos 115 y 116 constitucionales refuerzan esta idea, primero, con el ajuste a la conformación de los ayuntamientos que deberán tener una sindicatura y máximo quince regidurías, así como el establecimiento de un límite razonable al presupuesto anual de los congresos locales.
“De igual forma celebro lo dispuesto en el Artículo Tercero Transitorio que nos mandata también al Senado de la República a realizar los ajustes necesarios de forma progresiva durante los próximos cuatro años hasta lograr una reducción presupuestaria del 15 %.
“Es así que, en el grupo parlamentario de Morena, creemos que votar a favor es cuestión de congruencia como representantes de la mayoría del pueblo de México.
“Por lo que hace a la revocación de mandato, esta reforma apuesta por el fortalecimiento de un mecanismo de participación ciudadana que le da todo el poder al pueblo para evaluar el desempeño de su gobierno.
“El pueblo pone y el pueblo quita, esta frase no es una frase retórica, es una figura jurídica profundamente democrática, reconocida en la Constitución federal.
“De ahí que la reforma planteada al artículo 35 consolida el sentido de la revocación de mandato como un mecanismo para materializar la soberanía popular porque a diferencia de otras visiones nosotros no actuamos desde la demagogia.
“Les recuerdo que fue con la visión transformadora del licenciado Andrés Manuel López Obrador cuando, en el 2019, nuestro país dio un paso histórico, pasamos de una democracia meramente electoral a una democracia participativa. Y hoy, con esta reforma, se confirma que la revocación de mandato no es un castigo, es un mecanismo de responsabilidad.
No es inestabilidad, es control ciudadano del poder. No es una debilidad institucional, es el fortalecimiento democrático.
“… Mi voto claramente será a favor, a favor de la austeridad republicana y de la democracia, a favor de menos privilegios y más recursos para el bienestar del pueblo de México”. Seguían.