Nada personal

Jaime García

El fuego amigo que sale más caro que la oposición

Amigas y amigos lectores, deseo que estén de lo mejor cuando me estén leyendo. Reciban un abrazo fuerte, sin convenios y sin factura de por medio, desde este espacio de opinión que nadie me paga.

Fíjense que me he chutado, una por una, con calma y sin hacer corajes, casi todas las publicaciones de lo que está pasando en nuestro golpeado Congreso guerrerense. Y la neta, ya me dieron ganas de curarlos de espanto. Andan todos asustados, persignándose, tirados al piso y rasgándose las vestiduras por los supuestos 49 cheques que según se autoentregó el diputado Jesús Urióstegui García cuando fue presidente de la Junta de Coordinación Política.

En lo personal, y se los digo derecho y sin vueltas, no soy amigo íntimo del diputado y ex presidente de la elegante JUCOPO, Jesús Urióstegui García. Tal vez será porque no hago pie en las instalaciones del maltratado edificio que alberga al Poder Legislativo, ese que desde el temblor del 2021 se está cayendo a pedazos, y pues ni convenio publicitario tengo. Para que no empiecen con su veneno barato.

Sin embargo, aunque no sea amigo íntimo del diputado 100% guerrerense, tampoco me atrevería a hacer leña del árbol caído. Esa es la especialidad de los cobardes y de los malagradecidos. No se le puede acusar, señalar y querer colgarle el santo de ratero a un hombre por una acción que aún no está comprobada, que no tiene carpeta de investigación con número, que no tiene dictamen pericial de la Fiscalía General del Estado y que no ha sido judicializada ante un juez. Hasta hoy, todo es puro chisme de pasillo.

Se les olvida lo más elemental del derecho y de la administración pública: el abuso de confianza. Eso existe, está tipificado en el Código Penal del Estado de Guerrero y pasa todos los días. Sobre todo cuando eres el presidente de la JUCOPO y no puedes estar al pendiente de todo. El presidente de la JUCOPO no es el cajero, no es el que va a la sucursal de Santander a cambiar los cheques de la nómina de más de 800 trabajadores. Para eso hay toda una estructura que maneja un presupuesto anual que en 2024 superó los 900 millones de pesos: un Secretario de Finanzas, un Director de Administración, un Jefe de Recursos Humanos y hasta 12 firmas autorizadas para liberar recursos. ¿A poco creen que Chuchito iba personalmente a cobrar 49 cheques? No sean ingenuos, no insulten la inteligencia de la gente.

Pero la narrativa ya la armaron. Ahora resulta que ya le investigaron todo su patrimonio a Urióstegui García. Que si un departamento de más de 10 millones de pesos en Punta Diamante, que si una camioneta Tahoe 2025, que si otra Suburban blindada, que si miles de firmas falsificadas y hasta sellos clonados. Oigan, tampoco exageren, no sean así. Después van a decir que ya compró medio Chilpancingo, que es dueño de Galerías y que ya escrituró el Zócalo capitalino. Y no es que yo lo defienda por defenderlo, pero ¿dónde están las pruebas? ¿Dónde está la denuncia ante la Unidad de Inteligencia Financiera? ¿Dónde está el documento del Registro Público de la Propiedad? No hay nada. Puro post de páginas patito de Facebook que cobran 500 pesos por subir cualquier chisme sin firma.

Y ni empiecen con su cantaleta de que «estuvo bueno el chayote», porque insisto, ni convenio me dio el diputado Chuchito cuando estuvo como presidente. Y eso que varios medios que hoy lo atacan sí cobraban su lanita mensual en ese periodo. Yo puedo entender más allá de la situación porque yo mismo he sido presa de la calumnia de los que llamamos enemigos. Y en su caso de él, enemigos políticos y el peor de todos: el fuego amigo, ese que regularmente suele estar en casa.

Por ahí escuché a un trabajador, de esos que llevan 20 años ahí, que casi, casi le levantaba un monumento, le hacía un altar y le prendía veladora al nuevo encargado de la Dirección de Administración y Finanzas del Congreso Local, Ignacio Rendón Romero, a quien aseguraba a gritos, como si fuera su patrón, que casi es una eminencia, un dios, un iluminado, porque supuestamente fue el descubridor de dicho fraude millonario.

¡Háganme el favor! ¿Ya se les olvidó quién es Ignacio Rendón Romero? Les voy a refrescar la memoria porque parece que tienen Alzheimer selectivo y les conviene olvidar.

Ignacio Rendón Romero no es ningún improvisado. Fue Auditor General del Estado de Guerrero del 1 de enero de 2003 al 31 de diciembre de 2010. ¡Ocho años! En tiempos del PRI de René Juárez Cisneros y Zeferino Torreblanca. Y no salió nada limpio que digamos. Se fue en medio de un escandalazo porque se autoadjudicó una liquidación de alrededor de 4 millones de pesos al concluir su periodo, como si la Auditoría fuera su empresa privada.

En ese tiempo fue señalado por tener hasta un yate en Acapulco, por las famosas fotos filtradas en 2009 que todo Guerrero recuerda, y por convertir la auditoría en un negocio. Su propio sucesor, Arturo Latabán López, reveló en 2011 que la AGE que encabezó Rendón operó durante años sin reglamento interno y dejó más de 3 mil millones de pesos sin comprobar de exalcaldes a los que nunca tocó.

¿Y ahora nos lo quieren vender como el santo incorruptible que descubrió el fraude en el Congreso? Por favor. No se las venga a dar de justiciero. El que tiene cola, que no se siente. Y este señor tiene una colota que le arrastra desde 2003.

Y para que vean que no es invento mío, hasta el dirigente estatal de Morena, Jacinto González Varona, en junio de 2026, pidió públicamente revocar su nombramiento como encargado de Finanzas del Congreso, recordando que con Rendón «nacieron las extorsiones a los presidentes municipales». Si lo dice su propio partido, por algo será.

Lo más lamentable de todo este show, y lo digo con tristeza, es ver a muchos que se vieron beneficiados durante el tiempo que estuvo Jesús Urióstegui frente a la JUCOPO. Los que les dio recategorización de 4 mil pesos, los que les autorizó los bonos de 12 mil pesos para fin de año, solo por mencionar algunas cosas. Hoy se hacen como que no lo conocen, le voltean la cara y hasta lo borran de sus fotos de Facebook. Qué poca memoria. A los amigos jamás se les da la espalda, por lo menos a los que tenemos código.

Pero se les está olvidando una cosa muy importante. Pese a toda la campaña negra, orquestada y pagada que el diputado 100% guerrerense está viviendo en estos momentos, sigue siendo uno de los favoritos en las preferencias electorales. Y eso no lo digo yo, lo dicen los números. En la encuesta de Massive Caller del 25 de agosto de 2025 y en la de Buen Día y Compañía del 2 de septiembre, Urióstegui aparece en el top 3 para la alcaldía de Chilpancingo con 28.4% de intención de voto, solo por debajo de Beatriz Vélez. ¿A poco creen que con un chisme de 49 cheques sin comprobar lo van a bajar? No vaya a ser que después se arrepientan y tengan que ir a hacer fila a su casa para pedirle chamba otra vez.

En política, el que escupe para arriba, en la cara le cae.

Y como dice el dicho, y se los dejo ad hoc para que lo enmarquen todos los que hoy lo niegan: Tienes que caer en desgracia para saber quiénes son tus verdaderos amigos, y en la política, el que no cae, resbala, pero el que te empuja es el que comía de tu mano.

Y no me lo tomen a mal, lo demás solo es política, esto es solo un comentario, les aseguro que no es Nada Personal.

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