César González Guerrero
Dentro de los múltiples problemas que, actualmente, enfrentan las autoridades, está la basura.
Aunque este asunto no es de ahora, es bien cierto que cada día se complica más, a tal grado que, en algunos municipios ya no saben qué hacer con ella. Mucho menos tienen la capacidad técnica-financiera para solucionar.
Como bien se sabe, cuando se incrementa la población, mayor es la generación de basura. Y entre mayor economía y desarrollo en los pueblos, es más grave el problema.
Para empezar, en la mayoría de los municipios de México, las Políticas Ambientales, si es que existen, nadie las respeta, o simplemente nadie las conoce. Eso provoca una anarquía total en la atención a dicha problemática.
Con la llegada de las empresas locales, estatales, nacionales y extranjeras, se incrementa la cantidad de basura que, ya acumulada, es causa de otros daños colaterales de salud, etc.
A la fecha, son muy escasos los ayuntamientos que cuentan con reglamentos y espacios que eviten la proliferación de estos focos de contaminación. Y lo peor es que, las autoridades federales, se ven rebasadas ante esta situación, y dejan a la población indefensa y sin ninguna forma de coadyuvar en la solución.
Como propuesta, el gobierno federal debe hacer efectiva la aplicación de la ley y sancionar a las entidades federativas y ayuntamientos que no solucionan, oportunamente, el problema de la basura.
También el gobierno federal debería reglamentar la recolección de basura que generan las diferentes áreas, de acuerdo con su actividad económica (empresas, tiendas, mercados, organizaciones del sector público y privado, etc.), cuyos movimientos no cuentan con las medidas viables de recolección de basura.
Como se puede observar, en la mayoría de las carreteras y caminos, se encuentran tiraderos de basura de todo tipo, sin que haya autoridad capaz de actuar.
Lo mismo sucede en los hospitales, hoteles, talleres de todo tipo, y otros servicios públicos.
Por supuesto que, hay mucho que señalar, sin embargo, lo elemental es que la basura, al paso que vamos, no tendrá espacio y, entonces sí, será demasiado tarde. Estamos a tiempo de prevenir y evitar el incremento de la basura.
Ya veremos.