Felixismo presente y consolidado

La digna altura de miras, la lealtad ideológica, así como un patriotismo a prueba de todo –tan necesario en el actual contexto internacional-, han quedado de manifiesto, de nueva cuenta, este fin de semana por parte de Félix Salgado Macedonio, el senador con licencia que ha corroborado su real talante democratizador con su declaración en Acapulco, ante miles de personas simpatizantes de Morena, impulsoras de la Cuarta Transformación y de hasta quienes no dejan de manifestarle su apoyo, agradecimiento y hasta deseos de que se candidatee: es más importante la defensa de la soberanía mexicana, y del proyecto de nación que encabeza Claudia Sheinbaum Pardo, que cualquier aspiración personal o candidatura.

Ha sido, no de ahora sino desde hace meses sobre todo –en que miles de guerrerenses le han externado su acompañamiento en caso de que hubiera pensado en candidatearse-, la postura de un patriota, un estadista, un defensor de la transformación de la vida pública e institucional de Guerrero y del país, desde aquellos años encabezando marchas, mítines y luchas contra intolerantes y hasta represores poderosos, hasta sus recientes años en la defensa legislativa, desde el Senado de la República, de este nuevo proceso nacional consolidado en el año 2018, con la Presidencia de México ganada de manera histórica por Andrés Manuel López Obrador, aunque hablando solamente del aspecto partidista, Félix Salgado había estado desde antes, en las primeras asambleas entonces con unas cuantas personas presentes, hasta el crecimiento y popularización de lo que ha sido, en estos recientes procesos electorales, Movimiento de Regeneración Nacional –Morena-, partido ahora imbatible que, sin embargo, de tanto que ha atacado y destapado intereses, se ha vuelto un blanco para la derecha internacional y para los afanes casi hasta imperialistas del gobierno de Donald Trump, incapaz de respetar la libre autodeterminación de los pueblos, ahora enfocando sus propios intereses en querer ‘meter mano’ a la vida democrática de México, lo que no se va a permitir y para eso las y los morenistas, las y los mexicanos dignos, se están organizando para mandar el mensaje de dignidad y unidad.

Es en este contexto que el llamado felixismo, este movimiento de masas que ha luchado por las mejoras sociales y la transformación de las instituciones, está poniendo mucho de su parte organizando, convocando y ampliando el diálogo colectivo de concientización y defensa de la soberanía de México, como también del proyecto de Cuarta Transformación, que no se hubiera logrado, y no estuviera ganando elecciones, si no fuera por las esperanzas y el reconocimiento, por supuesto aprobación, de millones de mexicanos, gustosos y gustosas de acompañar procesos como los actuales en el morenismo, con Félix Salgado de nuevo como alguien a quien hay que escuchar, al ser una pieza fundamental –desde la izquierda histórica- en estas décadas de reivindicación de las causas que sirven al pueblo. Más que cualquier candidatura lo importante es la defensa de la presidenta Sheinbaum y de la soberanía de México, ha refrendado el experimentado político guerrerense, que ampliará sus recorridos por municipios para conjuntar a más gente consciente y digna, que a su vez, muy seguramente, le seguirá reconociendo su aporte histórico, su liderazgo y su lealtad ideológica.

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