Alertan ante desinformación sobre las vacunas
Recomienda OPS cobertura de 95%, pero se llegó al 69%
Ciudad de México, Febrero 08´2026. Agencia Reforma.- Durante el último año del sexenio del ex Presidente Andrés Manuel López Obrador, la cobertura de vacunación contra el sarampión en México se mantuvo por debajo de los niveles recomendados, especialmente en la aplicación de la segunda dosis.
De acuerdo con un informe de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en 2024 el País alcanzó una cobertura de 80 por ciento en la primera dosis de la vacuna contra el sarampión, mientras que la segunda dosis apenas llegó a 69 por ciento.
Ante el actual brote de la enfermedad, la OPS advirtió que es urgente restablecer y sostener coberturas superiores al 95 por ciento para evitar la propagación del virus.
Pablo Francisco Oliva Sánchez, médico epidemiólogo y profesor investigador de la Unidad Xochimilco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), señaló que el repunte de casos refleja una disminución sostenida en las coberturas de vacunación durante los últimos años.
«El brote no es un fenómeno repentino ni aislado, sino el resultado de una caída progresiva en la vacunación. Antes de los años noventa, México alcanzaba coberturas cercanas al 95 por ciento; hoy rondan el 71 por ciento, muy por debajo del umbral necesario para mantener la enfermedad bajo control», explicó.
El especialista subrayó que el sarampión es una de las enfermedades virales más contagiosas, ya que un solo caso puede generar entre 12 y 18 contagios en personas susceptibles.
«Cuando no se alcanza la inmunidad de grupo, el virus encuentra condiciones ideales para propagarse, y eso es lo que estamos viendo», añadió.
Detalló que la vigilancia epidemiológica se realiza mediante el seguimiento de enfermedades exantemáticas y la confirmación de casos por laboratorio, lo que permite identificar cadenas de transmisión.
Aunque varios brotes recientes se han originado en casos importados, advirtió que el riesgo aumenta cuando el virus llega a comunidades con baja protección inmunológica.
«México había logrado interrumpir la transmisión autóctona desde 1995; el riesgo ahora es que estas cadenas vuelvan a establecerse si no se corrigen las brechas», alertó.
Oliva Sánchez indicó que los grupos vulnerables no se limitan a la infancia, sino que incluyen a jóvenes y adultos sin esquemas completos o sin certeza de su historial vacunal, quienes pueden desarrollar complicaciones graves como neumonía, encefalitis o secuelas neurológicas.
También advirtió sobre el impacto de la desinformación en torno a las vacunas, que se intensificó durante la pandemia de COVID-19 y ha permeado incluso entre algunos trabajadores de la salud.
«La desinformación no solo afecta a la población en general; impacta en quienes deberían ser referentes de confianza. Combatirla requiere estrategias claras de comunicación», sostuvo.
El académico afirmó que las universidades públicas pueden contribuir con investigación, vigilancia epidemiológica y divulgación científica, y urgió a reforzar las campañas de inmunización, mejorar la distribución de biológicos, aumentar el financiamiento a la salud pública y fortalecer la vigilancia de casos importados, con respaldo de voluntad política.