El trabajador de la Corte defiende al ministro presidente
El abogado alaba “su sencillez, humildad e inteligencia”
“Se saca de contexto” que le hayan limpiado zapatos
Chilpancingo, Gro., Febrero 08´2026. R. Agustín Esteban.- El ex abogado de los padres de los 43, Vidulfo Rosales Sierra, consideró que los cuestionamientos contra el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Hugo Aguilar Ortiz, son producto del clasismo con el que se maneja “la derecha” en el país.
De acuerdo con el también ex abogado del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, al ministro Aguilar Ortiz “no le perdonan que esté en la presidencia de la SCJN. Cualquier circunstancia o detalle se saca de contexto y se le pretende presentar como alguien que contradice sus valores e imagen”.
Lo anterior, tras los señalamientos hacia el ministro presidente, luego de que dos colaboradores fueran captados en el momento en que limpiaban su calzado, situación que él explicó bajo el argumento de que dicho instante fue producto de un incidente involuntario.
“Quienes conocemos al ministro de años sabemos de su sencillez, humildad e inteligencia. Alguien con vínculos indisolubles con los pueblos indígenas y los de abajo”.
Rosales Sierra aseguró que hoy la SCJN está sentando precedentes “de gran calado” que implican avances en los derechos de los pueblos indígenas del país, además de las mujeres, las personas con capacidades diferentes, se trabaja en el tema del medio ambiente y los derechos humanos.
Entre los casos que representan esos avances, menciona el amparo en revisión resuelto en el sentido de que las autoridades tienen la obligación de acatar las recomendaciones de organismos internacionales no vinculantes cuando contenga un estándar de mayor protección, “el ministro Hugo Aguilar es pieza clave de ese cometido”.
El actual colaborador de la SCJN asegura: “cuando se pisan callos de los opresores y privilegiados de antaño, sobre de la derecha, es natural que se reaccione de esa forma, mostrando su clasismo que pervive en su ADN”.
En consecuencia, plantea que “ojalá la izquierda y el progresismo no le sigan el juego, porque también allí hay blancos y clasemedieros que les incomoda que el indígena ejerza el poder para el beneficio de los suyos”.