Con Peña y AMLO, nulo apoyo para regreso del GIEI, reclaman
A través de Tlachinollan, dudas sobre el informe presidencial de este lunes
Sospecha de que líneas de investigación sólo se centren en actores locales
Preguntan “qué movió” a la CNDH a exonerar al Ejército de la desaparición
Tenemos pruebas de que el Ejército infiltró un agente en la normal, revelan
Chilpancingo, Gro., Septiembre 28´2026. R. Agustín Esteban.- El Centro de Derechos Humanos de La Montaña Tlachinollan manifestó que las madres y padres de los 43 desconfían del informe presentado por el subsecretario de Derechos Humanos, Arturo Medina, y el fiscal especial Mauricio Pazarán, lo que se traduce en una expresión de desencanto ante la negativa oficial de investigar al Ejército y la resistencia para facilitar el regreso del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI).
La tarde del lunes, Tlachinollan emitió un comunicado en el que plantea que tres gobiernos, uno priista y dos morenistas –“que dicen estar al lado de las madres y padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa”- no logren dar con el paradero de sus hijos.
Cuestiona las causas de fondo que impiden que los tres gobiernos federales identifiquen a las autoridades responsables de estas desapariciones, también reprocha que los fiscales especiales no retomen los hallazgos del GIEI y todas sus recomendaciones, que está demostrado que tienen sustento científico.
Tlachinollan cuestiona la razón por la que el ex presidente Enrique Peña Nieto tomó la decisión de sacar a los expertos del GIEI del país, pero también reprocha que el ex presidente Andrés Manuel López Obrador ya no brindó el apoyo que necesitaban los científicos para regresar.
Incluso, destaca que el fiscal Rosendo Gómez se negó a atender las recomendaciones de los expertos y señala que deben existir razones de mucho peso para que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo no quiera invitar a dos expertos internacionales que fueron miembros del GIEI, quienes podrían impulsar las líneas de investigación que quedaron estancadas.
“¿Por qué los dos últimos fiscales especiales desatendieron las líneas de investigación donde están involucrados elementos del Ejército?, ¿Qué movió a la titular de la CNDH (sic, Comisión Nacional de Derechos Humanos, Rosario Piedra) a emitir una recomendación donde se empeña en exonerar al Ejército de la desaparición de los 43 normalistas?”, deja en el aire.
Que regrese el GIEI
Con base a las observaciones planteadas, Tlachinollan sostiene que hay una desconfianza abierta y temor de que no se llegue a la verdad, porque los informes que emitieron los gobiernos tuvieron inconsistencias y en su momento el GIEI fue el que los rebatió con pruebas científicas.
En consecuencia, el organismo no gubernamental sostiene que ya están “sembradas las” (sic) en el informe que presentaron este lunes el subsecretario de Derechos Humanos Arturo Medina y el fiscal especial Mauricio Pazarán.
“Tienen (los padres y madres, se infiere) la sospecha de que las líneas de investigación sólo se centren en actores locales, en (Ángel) Aguirre Rivero, en los dueños de las funerarias y en la identificación de algunas llamadas que entablaron algunos policías y miembros de la delincuencia de Iguala”.
Agrega: “por eso los testimonios de las madres y padres, a 12 años de la desaparición de sus hijos, son una expresión clara del desencanto de la palabra presidencial por su negativa para investigar al Ejército y sus reticencias para invitar a los expertos internacionales”.
Insiste en que el GIEI ya tiene sentadas las líneas de investigación sobre la mesa, pero se necesita que el Gobierno de México las siga y deje de buscar nuevas líneas, “porque sólo hacen búsquedas en lugares donde no hay nada”.
Indica: “nos lleva al Servicio Médico Forense, donde solamente hay huesos de animales y algunos restos óseos que no pertenecen a nuestros hijos. No vamos a dejar esta lucha hasta que el Ejército entregue los 800 folios porque puede que ahí encontremos la respuesta”.
Madres y padres de los 43 refieren que el GIEI ha presentado al Ejército Mexicano como responsable de la desaparición de los 43, por lo que insisten en que no se van a mover de dicho planteamiento: “tenemos pruebas de que el Ejército infiltró a un agente de inteligencia en la normal que iba informando en tiempo y forma lo que estaban haciendo nuestros hijos. Había varios Órganos de Búsqueda de Información (OBI) en el Palacio de Justicia y en la calle Juan Álvarez; elementos del Ejército estuvieron yendo a barandillas a preguntar supuestamente por una motocicleta, o por sus miembros de inteligencia”.