En medio de los anuales vaivenes climáticos cada vez más pronunciados y con mucho mayor capacidad de destrucción en el mundo, por supuesto en el país, en Guerrero y en este municipio donde atraviesan decenas de barrancas y cauces pluviales, en concreto en Chilpancingo ha habido casos de reportes ciudadanos, ante dependencias del gobierno municipal, porque ha habido particulares que construyen prácticamente sobre esos puntos de alto riesgo. Aunque los casos no han trascendido públicamente, en colonias de las partes altas de la ciudad se ha incrementado el riesgo de taponamientos, inundaciones y hasta tragedias porque –se ha sabido- trabajadores por ejemplo de Protección Civil del municipio hacen como que atienden reportes de invasión por edificación, de sobre todo viviendas, y al final nada pasa: las construcciones continúan en medio de la incertidumbre de familias vecinas cada que inicia, como en estos recientes días, el temporal de tormentas y huracanes.
Mientras tanto, según información incluso presumida en espacios institucionales del gobierno sustituto de Gustavo Alarcón Herrera, personal de áreas operativas e incluso de la cuestionada Policía Preventiva es puesto a posar haciendo como que recorre y ‘supervisa’ en el marco del actual temporal, pero justamente enfrente de cauces pluviales y de barranca totalmente taponados de lodo, maleza y estancamiento de agua; en enésima muestra de novatez e incompetencia del área de Comunicación Social del actual trienio, nadie cayó en cuenta que sus propias imágenes serían ejemplo de un Chilpancingo descuidado en todos los sentidos, hasta en materia de protección civil. Y todavía, por si fuera poca la pena ajena, ahora que ya transcurren las lluvias el mismo personal del ayuntamiento ha sido puesto a posar presuntamente trabajando en limpieza de alcantarillas, desazolve de registros y ollas de drenaje, así como desfogando puntos inundados en vialidades, ¡mientras están las precipitaciones!
Sólo una administración como esta panista-priísta en Chilpancingo, de constantes omisiones e impunes irresponsabilidades, que ya no ataca la generación de desechos en vía pública y que se desconoce por qué no ha desplegado personal a prevenir con la limpieza y desazolve en los muchos puntos naturales de riesgo ante huracanes, donde se edifican viviendas incluso después de que se pusieron y arrancaron sellos de clausura de obras –hay casos documentados-, es capaz de tener la desfachatez institucional de presumir que se trabaja en presunta prevención justamente cuando ya debió haber concluido sus trabajos, precisamente, preventivos.
Viene, por supuesto, lo más intenso y hasta inestable del temporal anual de tormentas y huracanes en esta ciudad con muy malos recuerdos recientes por devastación y tragedias asociadas a la generación de lluvias fuertes; aquí donde personeros, subalternos y deficientes operadores hasta en comunicación social del alcalde sustituto, y él mismo, han demostrado, en imágenes que los dejan muy mal parados, que se hace como que se trabaja no antes de las lluvias, sino cuando éstas ya están a pleno, inundando vialidades e incrementando aún más los riesgos en caminos rurales, cuerpos de agua, cauces pluviales, barrancas y hasta en el siempre contaminado encauzamiento del río Huacapa. Al menos se sabrá de inmediato quiénes serán responsables si algo trágico llegara a ocurrir.