…y apenas viene el temporal

Fenómenos climáticos asociados al calentamiento global, como estos actuales esbozos de lo que será El Niño, potencialmente peligroso y hasta destructivo a partir de las próximas semanas, sumado a obra pública, lentísima en su construcción, que más bien parece un estorbo en la vía pública, están –y estarán- dando como resultado sorpresivos chubascos que, prácticamente de un momento a otro, causarán cada vez más graves y costosas afectaciones a la población y a sectores diversos, como quedó demostrado, se insiste que incluso sorpresivamente, la tarde este muy lluvioso lunes en Acapulco, donde sólo en alrededor de una hora de precipitación, automovilistas, peatones, pasajeros del transporte público, por supuesto comerciantes y empresarios, se vieron inundados, además porque no se cuenta, en puntos específicos de la Costera Miguel Alemán, con sistemas de alcantarillado pluvial que cumplan eficientemente su función de canalización y desfogue. Ahí está la ahora tristemente célebre calle Juan de la Cosa como ejemplo del colapso estructural en mucha vía pública del estado, como también el peligroso burocratismo de instituciones, que inciden en el aumento de más calles y vialidades susceptibles de colapso ante un fenómeno natural, como exactamente ocurrió este lunes.

Coches varados y arrastrados por acumulación del agua y fuertes corrientes; peatones ‘atorados’ en donde pudieron para no arriesgarse; al parecer –hasta la tarde noche así era- hasta un deceso indirectamente relacionado por el temporal y un cable de alta tensión tirado en la calle en un fraccionamiento; así como las consiguientes molestias y pérdidas económicas y en tiempo-hombre, fueron el resultado de sólo un rato de lluvia, sí fuerte, pero que no tuvo por qué causar semejantes daños en el puerto; hay que tener bien presente que las lluvias que se van a registrar serán más intensas y, en el caso de este lado del Océano Pacífico, más susceptibles de causar daños diversos, a no ser, claro está, que las dependencias en sus tres niveles de gobierno continúen insistiendo en impulsar acciones en materia de protección civil, además en temas de información clara, evidente y científica para la ciudadanía, porque está comprobado por expertos –se recalca: expertos, no “videntes”, desinformadores impunes en las redes sociales- que este año habrá más rápidas variaciones climáticas, aumentando el riesgo en zonas que llevan décadas siendo invadidas a pesar de su peligrosas, así como de pérdidas materiales y económicas, que se han enumerado en miles de millones de pesos sobre todo desde la ocurrencia del histórico huracán Otis en aquella parte de la costa guerrerense.

Pero por supuesto, además del trabajo y concientización interinstitucional en el tema de la protección civil, se hace necesario que personajes políticos y gobernantes con aspiraciones para el próximo año, como Abelina López Rodríguez, así como su actual sustituta temporal en el ayuntamiento, Leticia Zamora, informen por qué el “mejoramiento” de la calle Juan de la Cosa, que conecta a la zona de playa en el Acapulco Tradicional, continúa sin concluirse e inaugurarse a pesar de la molestia empresarial y ciudadana, a pesar de los cada vez más delicados daños cada vez que llueve, y aun cuando ha persistido la creciente incertidumbre sobre qué va a continuar en las próximas lluvias, que parece que ya empiezan a regularizarse, riesgosamente, a estas alturas del año.

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