Violeta del Anáhuac

Isabel Ortega Morales

Andy, objetivo o prioridad

Si alguien pensaba que el hecho de que senadores y diputados federales del PT y del PVEM no firmaran el desplegado de Morena exigiendo a los Estados Unidos reintegrar la Visa que le retiró a Andy, el hijo de Andrés Manuel López Obrador pone en riesgo la alianza, no es así.

Si la declaración de la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo señalando que una visa no define a una persona, no tendría por qué atreverse Andy a distraer a un Presidente que trabaja en leer su misiva que, dicen, tiene al menos 11 faltas de ortografía, 28 quejas y 6 actos de soberbia, si él debe estar definido con su estancia en este país que quiere gobernar, por qué le interesaría esa acción que en cambio, según trasciende, ese gobierno la ha retirado a quienes están en supuesto de actos de corrupción o ligas con grupos delincuenciales.

Andy debería estar preocupado por contribuir a la gobernanza del país y no distraer a quienes reciben un salario público de la alta responsabilidad de atender a la ciudadanía que presenta distintos problemas, a menos que el hijo que lleva el nombre de Andrés Manuel, le parezca poca cosa ello.

¿Por qué un grupo de senadoras y senadores tendrían que sumar con su firma una cooperación a favor de un ciudadano cuando existen múltiples demandas ciudadanas que requieren la atención de sus representados para no ser víctimas de la inseguridad, del despojo, de la violencia, del desempleo, de la desaparición, del desplazamiento, y una larga lista de etcéteras solo para complacer a un solo ciudadano que, dicho con respeto, no tiene una representación de defensa de los derechos humanos, de las víctimas, etc., que hayan puesto en riesgo su integridad, su imagen, su honor, su libertad?

Quienes firmaron han faltado a la confianza ciudadana que ha sido confiada en ellas y ellos para hacer una gobernanza que impulse no solo factores de gobernabilidad, sino que estos se traduzcan en seguridad, en desarrollo, para pasar al estatus de estar bajo una autoridad suprema que vulnera social y políticamente a la sociedad y genera desconfianza en quienes son depositarios del peso social del país.

No quiero imaginar a un solo individuo que se atrevió a dar la espalda a su Presidenta en un evento público reclamando para sí la atención y apoyo general para complacer su comodidad.

El país que realizó el retiro de su Visa está en su derecho de determinar a quién sí y a quién no le otorga esa confianza y en las cadenas de mando que se brincó Andy, existen protocolos que hay que solventar para corregir si fue un error o si bien existen factores que puedan estar encuadrados en los propios protocolos de seguridad o confianza que ese país determinó para su retiro.

Parece que ese airado reclamo del susodicho y de nuestros representantes populares nos muestran cuáles son sus prioridades y al mismo tiempo, exponen al personaje en el considerando de si es un objetivo o una prioridad para atender.

Lo riesgoso de esas firmas es que abren a la sociedad el peso de las decisiones políticas que prevalecen, y vulnera la confianza para hacer sentir no la compañía de una gobernanza que integra, sino que divide.

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