Mucho ha pasado, en cuanto a tendencias de comunicación, desde hace más de tres décadas a la fecha: de la comunicación analógica, el fax, el disquette y el envío de despachos informativos vía satelital, la norma, sí o sí, es adaptarse a las tecnologías ahora no tan nuevas, lo que conlleva rapidez en información y comunicación. Han sido, más concretamente, 36 años en que nuevos incluso estilos de divulgación se han desarrollado, se mantienen o incluso han desaparecido, pero en Vértice, Diario de Chilpancingo, lo que no está a discusión, lo que no ha cambiado ni cambiará, es el diario compromiso por la divulgación de información seria, objetiva, oportuna, que sirva socialmente, que genere interés y consciencia.
En medio de tantos modelos de vías de acceso a la información y consumo de contenido en redes sociales –ya que cada quien saque sus conclusiones propias para calificarlos según gustos y estilos-, en este medio de comunicación, uno de los más añejos e influyentes de la zona Centro en impresión de prensa, se preserva, primero, la visión de empresa periodística concebida por el publicista y comunicador nato Miguel Ángel Castorena Tenorio, creador y popularizador de secciones que persisten en estas páginas y que le han dado el estilo de singularidad a este medio, que además continuará –como siempre lo ha hecho- reconociendo y felicitando lo bueno socialmente, la eficiencia y cercanía gubernamentales, las acciones positivas de la gente y los gobernantes, así como los avances y mejoras como capital del estado.
Pero también los abusos vecinales y las fallas de las mujeres y hombres del poder, las ineficiencias, los cuestionables actos, la opacidad y los casos de prepotencia e incompetencia, lo que por supuesto no gusta y le ha valido hasta la animadversión a Vértice, incluso el ataque institucional sobre todo a nivel municipal –sobre todo en estos dos recientes trienios-, pero desde estas páginas se recalca, tal y como se hizo con el ataque a la libre expresión y hostigamiento recientes de parte del ayuntamiento actual que en nada ha mejorado: nada y nadie va a callar a esta empresa periodística de su alta prioridad que es información a la población de Chilpancingo y alrededores.
Las y los gobernantes –buenos y malos, que la historia y la gente los califique- acaban por dejar sus administraciones; esta ciudad que crece desordenadamente acaba por tener cada vez más retos y problemas sociales que se irán documentando y señalando, pero lo que sigue intacto en este medio –como fue con el fundador y ahora bajo el liderazgo y gestión de Dan Nobel Castorena Salgado- es el compromiso informativo por las y los lectores, quienes llevan más de tres décadas confirmándose la calidad de servicio comunicador que se preserva en estas páginas, aquí donde la seriedad, objetividad y oportunidad son lo primero; aquí donde el espíritu de servicio e información veraz se mantiene aún entre los nuevos retos que llegaron, al parecer para quedarse, pero que se llegan a solventar, primero con voluntad y amor al trabajo desde las calles, la redacción y el taller de impresión; después, con la preferencia de la ciudadanía, parte vital para que medios tradicionales como éste se mantengan en las calles, informando, reconociendo, también criticando y cuestionado con profesionalismo, guste o no guste, incomode o no. Informar: es este el motivo de preservación de su Vértice.