Vicente Bello
Cooperación sin sometimiento
El análisis del segundo informe presidencial comenzó con la glosa de la política exterior. Así se posicionaron los grupos parlamentarios en la Cámara de Diputados: Patricia Flores Elizondo, diputada del PMC, dijo: “Quiero empezar con una pregunta sencilla, de esas que no caben en un informe de gobierno, ¿México está mejor preparado frente al mundo hoy, que hace un año? La respuesta oficial es que sí, que hay cooperación sin sometimiento, diálogo sin subordinación, son frases muy bonitas, el problema es que la política exterior no se mide en frases se mide en resultados y los resultados de este segundo año son cuando menos muy preocupantes.
“Empecemos por lo más grande, el T-MEC, el tratado que sostiene 8 de 10 dólares de nuestras exportaciones no fue renovado por 16 años cómo se planteó. Estados Unidos decidió no ratificarlo y nos dejó atados a revisiones anuales durante la próxima década, hasta el 2036.
“Eso no es un detalle técnico, es incertidumbre instalada como política de Estado, es incertidumbre para Nuevo León, para Jalisco, para cada planta armadora, para cada joven que hoy tiene un empleo gracias al nearshoring, para cada persona que ha invertido en nuestro país, porque nadie en el gobierno federal le ha explicado con claridad qué va a pasar en cada una de estas revisiones y mientras eso ocurre seguimos sin resolver los aranceles al acero, al aluminio, a la industria automotriz. Seguimos escuchando que ya se veía venir. Con todo respeto, esa no es una estrategia de política exterior, es una forma elegante de decir que no hubo una estrategia.
“Un gobierno que se asume soberanista no puede conformarse con administrar la contingencia, tiene que anticiparla. Compartiendo un plan con este Congreso, con los gobernadores de todos los partidos, con el sector productivo, no solamente con el círculo cercano de Palacio Nacional”.
Marcela Guerra Castillo, del PRI, dijo: “Muchas veces escuchamos la palabra soberanía, soberanía, soberanía, pero la soberanía se ejerce cuando un estado controla un territorio, cuando un estado hace cumplir la ley, cuando protege a sus ciudadanos y tiene la capacidad de negociar con otros países.
“También esta capacidad de no aislarse frente al mundo y no someterse. Ninguna relación internacional es hoy más importante que la relación con Estados Unidos. Somos socios, vecinos y con unas economías profundamente entrelazadas e integradas.
“Pero precisamente por eso necesitamos una relación, no solo de respeto, sino una relación de Estado con una política seria, no una política de ocurrencias. Porque estamos frente a una revisión del T-MEC, ¿y qué estamos viviendo?
“Estamos enfrentando presiones, presiones comerciales, pendientes sobre seguridad, sobre migración, sobre energia, agua, tráfico de armas y, por supuesto, también sobre el fentanilo y el crimen organizado.
“Y este último no se puede esconder detrás de la palabra soberanía, porque la penetración del crimen organizado en las instituciones es evidente, sobre todo cuando existen señalamientos del país vecino, Estados Unidos, desde hace ya meses, contra actores políticos mexicanos”.
Se le apareció al PRI entonces el PT, que en voz de Reginaldo Sandoval Flores, dijo: “En un escenario internacional, marcado por tensiones geopolíticas, presiones externas y una relación compleja con Estados Unidos, el gobierno de México ha definido la posición clara que nuestro país está dispuesto a dialogar, cooperar y construir acuerdos, pero no a costa de su soberanía ni de su capacidad para tomar decisiones propias.
“La estrategia internacional parte del principio fundamental de que México es un país soberano y ninguna potencia extranjera puede decidir por los mexicanos. Por ello, el diálogo y la cooperación, particularmente en materia de seguridad, deben construirse sobre la responsabilidad compartida, la reciprocidad y el respeto mutuo, con pleno reconocimiento de la integridad territorial, la autodeterminación y el principio de no intervención.
“México puede y debe cooperar con el mundo, pero desde una posición de dignidad y de igualdad entre naciones, no desde la subordinación. El mensaje político que en materia de política exterior da el informe es claro al señalar que la cooperación internacional no puede convertirse en un instrumento de injerencia.
“En México no rechazamos la cooperación, pero sí rechazamos cualquier pretensión de tutelaje, condicionamiento o intervención en nuestros asuntos internos. En palabras de la propia presidenta, la soberanía no se negocia, no se entrega y no se comparte.
“Hemos avanzado con muchos resultados positivos: reafirmación de los principios constitucionales de política exterior en base a la doctrina Estrada, fortalecimiento de la relación bilateral con Estados Unidos mediante el diálogo diplomático, defensa de los derechos de las personas mexicanas en Estados Unidos, fortalecimiento de la red consular mexicana en Estados Unidos, implementación del programa México te Abraza, mantenimiento del diálogo comercial con Estados Unidos, promoción de una relación bilateral basada en igualdad y respeto mutuo, fortalecimiento de la presencia internacional de México.
“De 30 iniciativas mexicanas, fueron consideradas, durante 2025, 25 iniciativas fueron aprobadas, una tasa del 83 %. La meta oficial es alcanzar una tasa de aprobación del 86. La presencia de México se extiende a Naciones Unidas, el G-20, el G-7, la Celac, la OEA, la APEC, la COP.
“Los temas prioritarios para la política exterior de México se concentran en paz, seguridad internacional, derechos humanos, desarrollo sostenible, salud global, seguridad alimentaria, inclusión social, medio ambiente, igualdad y derechos de pueblos indígenas y afromexicanos.
“En materia regional, la política exterior contempla iniciativas prioritarias impulsadas por México en organismos y mecanismos regionales americanos, particularmente en temas de desarrollo sostenible, bienestar social, movilidad humana, seguridad internacional e integración económica”. Seguían.