Vicente Bello
Gibrán Ramírez viró bruscamente a la derecha
Que se recuerde, nadie le había partido la madre así, en la tribuna, como se la partió Gibrán Ramírez Reyes a Gerardo Fernández Noroña. Pero, también, Gibrán, diputado del PMC, tiró hacia el monte y se puso a defender al gringo Ken Salazar. Siguió: “Porque ustedes saben que han acompañado posiciones indignas por ese tipo de llamados a la disciplina que realmente lo que hacen es favorecer a algunos como él, algunos que conocen en el Partido del Trabajo. Y que pregúntenles, en corto, qué clase de política hace…”
La que presidía, la senadora Verónica Camino Farjat, pidió a Gibrán “ceñirse al tema”.
Gibrán siguió: “Le duele mucho porque usted depende de su impunidad de quien nadie lo señale, de que nadie lo confronte…
“Yo estoy contestando a la cobardía que es el estilo político que nos tiene en la crisis con los Estados Unidos. Una crisis, por cierto, que empieza a reflejarse en varias cosas como en el anuncio del traslado.
“No aguanta nada, Noroña, ahí le dejamos porque es muy delicadito.
“En el traslado de la producción de Toyota a Texas, aunque sea este paulatino. Y aunque tenemos que reconocer, y así yo lo reconozco, que hay un récord de las exportaciones a los Estados Unidos, tenemos que ser vigilantes del tipo de exportaciones que serán.
“Porque tenemos que privilegiar que se añada valor en México y que no seamos nada más un país que genere componentes pocos procesados y que, por lo tanto, se quede sin ganancias y sin ser parte de la riqueza que genera este gran flujo comercial.
“Reconocemos en Movimiento Ciudadano que el equipo encabezado por Marcelo Ebrard hace su mayor esfuerzo para defender los intereses de México. Pero no es cosa menor la incertidumbre que proviene no solamente de diferencias comerciales, sino, como he dicho, de un cierto tipo de política.
“Las complicaciones de nuestra relación bilateral con nuestro principal social, la situación política del estado de Sinaloa, ligada a estas complicaciones, y la política mafiosa le duelen muchísimo al país que son todo lo mismo un entramado que ha afectado al comercio y en general al sistema social y a la sociedad de nuestro país.
“Se pensó que todos estos dolores, T-MEC, Sinaloa, política mafiosa, se iba a olvidar, que como en el Mundial había quedado un poco de lado iba a quedar totalmente olvidado, pero el pueblo de México, los medios de comunicación, los periodistas combativos, como Luis Chaparro, siguen presentes porque aquí tenemos memoria.
“Ha quedado ya claro lo que se sostuvo y lo que probó ahora Chaparro. Hubo una conspiración internacional para asesinar a Héctor Melesio Cuén Ojeda y secuestrar al Mayo Zambada. De forma tal que en Sinaloa un grupo criminal tuviera todo el mercado y otro grupo político criminal, encabezado por Enrique Inzunza, vergüenza de este Congreso, y Rubén Rocha Moya, se quedara con todo el poder.
“Por eso se afectó nuestra relación con los Estados Unidos, como advertí en un punto de acuerdo desde hace dos años que eso sucedería. Lo que decidió la Presidenta, ante estas revelaciones, fue culpar al exembajador Ken Salazar, y de esas líneas no se salió.
“Ante cuestionamientos legítimos sobre uno de los episodios más graves en materia de soberanía y seguridad nacional, la Presidenta decidió convertir su conferencia matutina en un monólogo sobre un tema, Ken Salazar es un mentiroso.
“Todo el tiempo, toda la conferencia hizo como si no hubiera existido el asesinado de Cuén ni el montaje de Inzunza, vergüenza de este Congreso, y Rubén Roya Moya, para encubrir la conspiración que derivó en la entrega de Zambada de la que tanto hablaron en estos días.
“Ayer vimos una conferencia presidencial que ante las pruebas publicadas por un periodista mexicano y publicitadas por el gobierno de los Estados Unidos dejó ver más evasivas que respuestas.
“La Presidenta siguió en su monólogo, hizo como si no existieran esos cuestionamientos, que incluso hacían para dejarle el pase a gol.
“López Obrador no se atrevió a tanto, en su tiempo, López Obrador dijo que hubo un secuestro, habló de lo mal que estuvo que asesinaran a personas y pidió que se investigara traición a la patria. Y después dijo que la Fiscalía investigara traición a la patria.
“Si hubo traición a la patria es que, en este crimen, en esta conspiración hubo mexicanos facilitando lo que hoy se considera una injerencia de los Estados Unidos, y no hace falta ser muy brillante que los facilitadores fueron los que después utilizaron la Fiscalía del estado de Sinaloa para encubrir a los asesinos materiales de Héctor Melesio Cuén.
“Es decir, Enrique Inzunza, vergüenza de este Congreso, Rubén Rocha Moya y el sistema político criminal de ese estado, son ellos los traidores a la patria.
“Frente a preguntas claras y concretas, al menos 15 veces la Presidenta dijo que el exembajador mintió, se cuidó de pegarle al gobierno de Trump en su conjunto, eligió a Ken Salazar como un chivo expiatorio individual de un asunto sistémico y de un crimen colectivo con cómplices de los dos lados de la frontera.
“Lo que el país esperaba no era un juicio político contra un exdiplomático, sino explicaciones del gobierno de México.
“¿Qué dijo del asesinado de Cuén? Nada. ¿Qué dijo de la responsabilidad de Enrique Inzunza, vergüenza de este Congreso, compañero de ustedes y de Rubén Rocha Moya? Nada, nada de su traición a la patria”…
Un estupefacto Fernández Noroña escuchaba. Seguían.