Vicente Bello
Fernández Noroña es un personajillo
Sobre el T-MEC y la injerencia gringa, de esto hablaban y debatían en la Comisión Permanente. Tercera oradora, la diputada morenista Alma Rosa de la Vega Vargas, quien decía: “El informe que recibimos de la Secretaría de Economía nos da cuenta de una diferencia clara: nuestro gobierno, a diferencia de los gobiernos neoliberales de la oposición, negocia en beneficio del país, consulta, escucha al pueblo y tiene como principal meta beneficiar a nuestro país.
“Cuando se negocia el primer Tratado de América del Norte, el gobierno salinista no sólo escuchó a la sociedad mexicana, también se arrodilló frente a los intereses extranjeros y tuvo en sus manos la represión de los pueblos originarios, que se manifestaron contra el desgobierno usurpador.
“Hoy, en la efeméride 38 de la realización del fraude electoral de 1988, nuestro secretario de Economía, el licenciado Marcelo Ebrard, demostró por qué los gobiernos de la cuarta transformación tienen como principio fundamental servir al pueblo.
“La Secretaría de Economía se preparó un año antes de esta revisión del T-MEC con los gobiernos de nuestros dos vecinos del norte; consultó formalmente a 30 sectores económicos y realizó foros públicos en las 32 entidades del país.
“De estas consultas, el gobierno de nuestro país, la Presidenta se fijó como metas en la negociación evitar la imposición de aranceles de manera unilateral; promover la integración económica de nuestros estados del sur del país; impulsar los sectores de tecnología e innovación para que, como su continente, no dependamos tanto de otras regiones; y proteger los trabajos generados y especializados en nuestra región.
“La diferencia es muy clara, mientras sus desgobiernos negociaron para beneficiar a sus amigos y enriquecer a personas que ahora les dicen qué decir y cómo actuar, nuestro gobierno tiene muy claro que cualquier negociación debe de ir primero a ver al pueblo.
“Nos da muchísimo orgullo que consolidemos las relaciones con nuestros vecinos en un escenario diplomático tan complejo.
“Damos gracias de que nuestro país tenga representantes tan profesionales y buenos, como Marcelo Ebrard y como la presidenta Sheinbaum.
“Sí, si en esta revisión ustedes, priistas y panistas, hubieran estado, tengo muy claro que, sin piedad, hubieran vuelto a vender a la patria. Por eso se van a quedar, como dice mi compañero diputado, en el basurero de la historia, que es donde están”.
Turno fue entonces de Gibrán Ramírez Reyes, el ex morenista que se fue al PMC. Dijo: “Comienzo contestándole a Gerardo Fernández Noroña, quien hace alusiones tan indirectas como cobardes sobre el tránsito de un partido a otro. El señor del PRD, del PT y de cuando ya no le convino el PT. Donde, por cierto, lo abuchearon por su incongruencia. Se fue a Morena porque le convenía más en la burocracia. El señor que dice que conoció a Porfirio Muñoz Ledo como nadie, cuando Porfirio acabó en la misma línea de la crítica que realizaron Dante Delgado y Cuauhtémoc Cárdenas.
“Un personajillo, sí, personajillo, que ha acumulado cargos legislativos sin acumular legado legislativo. Díganme ustedes cuál es la ley Noroña, un personajillo de grandes gritos, de gran ego y de nulo legado, nula trascendencia.
“Un personaje que decía que no había que añorar cargos, pero que le tomó tanto amor a la Mesa Directiva, que está aquí atrás mío, que día con día le dice a la presidenta, Laura Itzel Castillo, cómo debería de conducirse…: ‘Oiga, usted no tendría que hacerlo así’. ‘Oiga, usted es muy generosa con la oposición’. Por eso, porque le tomó tanto cariño que quiere de nuevo regresar.
“Esa ambición que exhibe cada día y que lo hace interpretar, bajo esa lente, su sentencia más reciente de violencia política en razón de género porque no es la primera vez que sucede.
“Un personajillo que se ha vendido como culto durante años y años, sin haber escrito a la fecha algo que valga la pena.
“Tiene todo que ver con el tema porque esa manera de ver la política es la que nos metió en la crisis actual con los Estados Unidos y con el Tratado, porque el creer que el fin justifica los medios, aunque los medios sean la política mafiosa, y solidarizarse con Rubén Rocha o con Enrique Inzunza, es lo que nos tiene aquí en la crisis del Tratado y en la revisión de cada año, y en las consecuencias que trae eso para la gente. Ese tipo de políticas es el que nos trae aquí.
“Decía yo el de quien se promociona como culto una y otra vez y no ha legado una sola idea que valga la pena. Un ensayo que le dé a alguien gusto leer. Un debate memorable, como los del gran Porfirio Muñoz Ledo. Un intercambio inteligente con la oposición en el que pueda hacer algo más que gritar y decir consignas. Eso no se le conoce pese a tantos años ocupando cargos de poder.
“Ese tipo de política, de la que hace Gerardo Fernández Noroña, es estalinista en el poder que llega a decir que ‘la palabra del compañero Presidente religión, estalinista en el poder’, cuando antes era un defensor de un rey, el ideólogo anarquista.
“Anarquista en la oposición negándose a pagar los impuestos de un Boing creyendo que eso era resistencia civil pacífica. Estalinista en el gobierno en la manera de conducirse y en la exigencia de disciplina para los de ustedes”.
Muy caliente, Noroña. Pero, contrario a su costumbre, muy poco respondió. (Continuará)