Vicente Bello
“¿De qué sirve tener 32 Fiscalías”
Así se dirigió el PVEM al Pleno cuando hablaban de feminicidio, en la reforma aquella al 73 constitucional. Dijo en voz de Ruth Maricela Silva Andraca: “El silencio frente a la violencia de género es renunciar a la justicia y permitir que la impunidad siga cobrando más vidas. Hoy seguimos alzando la voz para decir que el amor no mata, que el crimen no se justifica y que ninguna agresión debe quedar impune ni en el olvido.
“El feminicidio es una de las expresiones más atroces de la violencia humana; no solo arrebata vidas, hiere profundamente a las familias que sufren por la ausencia de un ser querido y lastima gravemente a la sociedad.
“Hoy, que discutimos la reforma al artículo 73 de la Constitución, reafirmamos la necesidad urgente de proteger la vida, la dignidad humana y la integridad de las mujeres, facultando al Congreso para expedir una Ley General en Materia de Feminicidio.
“… En solo nueve entidades federativas del país se tipifica el feminicidio en consecuencia con el ámbito federal. Sin embargo, en otras se modifican los supuestos que diluyen los criterios o se restringe su alcance.
“Ello quiere decir que las penas, las agravantes y los elementos del delito varían, lo que puede dar como resultado la impunidad. Impunidad que también mata porque permite que la injusticia se siga repitiendo y que el sistema siga fallando. Por ello, que el propósito de este dictamen plantea establecer criterios legales uniformes que garanticen investigaciones con perspectiva de género y sanciones proporcionales.
“Hoy, en muchos casos, los crímenes contra mujeres no se investigan como feminicidios, aun cuando existen signos evidentes de violencia extrema como agresiones sexuales y mutilaciones. La brutalidad con la que se priva de la vida a una mujer exige una respuesta institucional firme y coordinada.
“Prevenir con todos los instrumentos del Estado, pero también sancionar con todo el peso de la ley. De ahí la pertinencia de esta reforma constitucional impulsada por la titular del Ejecutivo, la doctora Claudia Sheinbaum Pardo, que hoy avanza con el objetivo de enfrentar de raíz y cortar este grave problema”.
Turno fue entonces de la diputada del PAN Noemí Berenice Luna Ayala, quien dijo: “En Jerez, Zacatecas, desapareció Karen Dayanna, estudiante de primer grado del CETIS 114; era novia de Genaro, que también estudiaba el primer grado de prepa; (eran) dos niños. Él no parecía, no era un asesino, no era un delincuente. Por dos amigos de él se supo que habían asesinado a Karen y que su cuerpo fue arrojado a la presa de un municipio vecino, la presa de Susticacán; seis días después su cuerpo fue encontrado.
“Los medios dieron cuenta de los hechos con base en las declaraciones que hizo el fiscal. Se trató de asuntos relacionados con un tema social, nada que ver con la delincuencia organizada. El gobierno estaba más preocupado por deslindar al crimen organizado que llamar por su nombre al delito: feminicidio.
“Karen no murió por casualidad; murió en un contexto de cercanía, de confianza rota, en una relación donde alguien decidió que podía disponer de su vida. Nueve años después, Genaro está libre, tal vez rehaciendo su vida. La de Karen Dayana se quedó detenida a los 15 años. Ella no tuvo oportunidad de rehacer su vida.
“En febrero de este año, otra Karen, Karen Mariel Juárez Romero, estudiante de 23 años de la Escuela Superior de Enfermería del Instituto Politécnico Nacional, murió después de 13 días de agonía en el Hospital Magdalena de las Salinas. Su madre, Claudia Romero, declaró que Karen, antes de ser intervenida quirúrgicamente, confesó que su novio la había golpeado y la había arrojado del auto.
“… Porque sí, a Edith Guadalupe sí, sí la mató la negligencia del Estado. Deberíamos de hablar mucho más horas de lo que está pasando en este país a razón de la corrupción.
“Y sí, si hay que politizar los casos, porque para eso está la política, para evitar el mal evitable. Sí, si las Fiscalías actuaran a tiempo se podría evitar que se sigan matando mujeres. Sí, las y los políticos estamos aquí para salvar vidas y para exigir justicia.
“Hoy vamos a votar a favor de que se ponga una palabra en la Constitución, de que se reforme el artículo 73, por supuesto que eso abre la puerta y nos obliga a tener una Ley General sobre el Feminicidio. Pero hay que decirlo cómo es, cómo festejamos cambiar una palabra en la Constitución cuando todos los días el Estado le sigue fallando a las mujeres, a las mujeres que estamos cansadas de vivir con miedo, a las mujeres a las que no se les hace justicia.
“No, no podemos festejar, no basta con aprobar esta reforma, es indispensable que la legislación secundaria incorpore mecanismos efectivos de coordinación entre Federación, entidades y municipios, con intercambio de información real. Así como sistemas de supervisión y rendición de cuentas.
“Sí, sí es indispensable que homologuemos la ley, de que sirven 32 leyes si al final del día solo el 15 % de los casos sobre feminicidio llegan a una carpeta de investigación. De qué sirve tener 32 Fiscalías si piden dinero para buscar a las mujeres desaparecidas.
“No, no festejemos logros cuando la primera secretaria de las Mujeres de este país renunció, porque le importan más las elecciones, porque le importa más el pleito entre los aliados oficialistas, que luchar porque verdaderamente las mujeres en México vivamos con dignidad”. Seguían.