Los médicos decidieron inducirlo al coma
Ciudad de México. Octubre 28 2026. (SIM).- Manuel Masalva atravesó uno de los momentos más difíciles de su vida después de contraer una bacteria durante un viaje por Asia, situación que lo llevó a permanecer varias semanas en coma y a enfrentar complicaciones de salud que dejaron secuelas. Ahora, el actor habló sobre su recuperación y reveló cómo fue recibir la noticia de que necesitaba someterse a una amputación en ambos pies.
En una entrevista para Ventaneando, el actor recordó lo que vivió durante su hospitalización en Dubái, donde los médicos lucharon por salvarle la vida. Además, contó cómo ha aprendido a adaptarse a los cambios en su cuerpo y las actividades que ha podido retomar.
El problema de salud del actor comenzó durante un viaje que realizó por distintos destinos de Asia. Después de pasar unos días en Filipinas, llegó a Dubái, donde comenzó a sentir un fuerte dolor en la cadera que empeoró rápidamente, hasta el punto de impedirle caminar.
“Era un viaje de varios destinos, después de Filipinas era Dubái y en cuanto llegué, a los cuatro días ya no podía caminar, fuimos día a día, a laboratorios a sacarme sangre, descartar covid, malaria. Era un dolor en la cadera del lado derecho, descartado todo y no se entendía qué.
Había inflamación, estaba en silla de ruedas hasta que fue empeorando en cosa de días y decidimos ir a urgencias para que me operaran y me extrajeran una muestra de sangre para descartar infección e interpretar, y ver si me movía a México y todo sucedió muy rápido”.
Sin embargo, su estado de salud se complicó después de la intervención quirúrgica. Masalva explicó que sufrió un paro cardiorrespiratorio, por lo que los médicos decidieron inducirlo al coma mientras intentaban descubrir qué estaba provocando su deterioro.
“Cuando despierto de la cirugía sin saber nadie que estaba pasando, despierto y estaba un primo que vive en Dubái, platicamos cinco minutos y tuve un paro cardiorrespiratorio. Tomaron en ese momento de inducirme al coma y no me acuerdo de nada, estuve veintitrés o veinticuatro días en coma. No se sabía el diagnostico, mi familia viajó para allá, no había mucha esperanza, no sabían que infección tenía.
Empecé a empeorar, estuve asistido con respiración hasta con dos o tres semanas dieron con la bacteria y gracias a Dios estábamos en punto donde se pudo atacar, estaba en huesos, bajé como 27 kilos”.
El actor mencionó que nunca pudo saber exactamente cómo contrajo la bacteria, aunque considera que ocurrió durante su estancia en Filipinas, donde realizó actividades como surfear y andar en motocicleta.
“Es muy extraña (la bacteria), se puede contagiar comiendo o tomando agua, mediante una herida. Nunca supe (cómo la contrajo), es un hecho que fue en Filipinas, porque es una bacteria que vive en el sudeste asiático. Estuve tres semanas viajando, haciendo surf, en motocicleta y cuando llego a Dubái y en menos de una semana todo cambió”.
Después de despertar del coma, el actor tuvo que comenzar un largo proceso de recuperación. En ese momento no podía hablar debido a que tenía una traqueotomía y necesitaba recuperar poco a poco la movilidad.
“Al despertar no entendía, empezamos a recuperar la movilidad, no podía hablar, traía traqueotomía, fue lento, pero bueno el avance y estuvieron atacando los doctores la gangrena y el problema de circulación en mis pies. No preguntaba mucho, no tenía mucho contacto con mi familia, estaba en una habitación”.
Uno de los momentos que más recuerda fue cuando dos especialistas acudieron a su habitación para hablar sobre su situación. Aunque inicialmente conversaron entre ellos en árabe, Manuel Masalva comprendió que estaban discutiendo algo relacionado con las complicaciones en sus pies.
El actor contó que, al enterarse de que la amputación era necesaria, decidió aceptar el procedimiento, a pesar de lo difícil que resultó enfrentar esa noticia.
“Yo lo tomé bastante tranquilo, mis papás estaban al lado y llegaron dos doctores que eran de parte de traumatología (…), me acuerdo que estaban hablando sus puntos en árabe y había algo que me daba a entender que se estaban refiriendo al problema. Fue un momento duro, pero les pregunté (…), es necesario y les dije: ‘sí, hagámoslo’”.
Su hospitalización se extendió durante aproximadamente tres meses y medio, un periodo en el que tuvo que enfrentar distintas complicaciones antes de poder regresar a su vida cotidiana.