Además de que esta semana el tema ya se planteó en la tribuna del Congreso local, ahora también las redes sociales han generado tráfico en reacciones por la exposición de decenas de “estilos” en letras de eslogan, nombres y apellidos que pululan en paredes, gallardetes, infraestructura carretera y en donde se pueda, el caso es aprovechar la evidente ‘laguna’ legal, en materia de regulación de disfrazada propaganda personalista antes de los tiempos oficiales electorales, para que las y los aspirantes busquen notoriedad, posicionamiento, y de paso evidencien una ambición tal que no tienen ni un empacho en generar incluso contaminación visual, por supuesto lo menos importante para efectos de ‘tapizar’ áreas públicas con sus nombres y/o apellidos.
Y eso que se trata de actos que, al paso del tiempo y de los procesos pre y electorales, sólo causan más enojo y dudas en una población que, además de exponer de forma más crítica en las redes sociales, continúa preguntándose por qué las instancias electorales, los ‘árbitros’ en este caso, han sido incapaces de vigilar, fiscalizar y establecer o actualizar sanciones en este tipo de casos; es claro, se reitera, que a falta de regulaciones y visoría de las instituciones electorales en Guerrero, y ojo, así como de los propios partidos políticos, ello da pie a que cual más militante de algún partido esté mandando a escribir su nombre o logotipo donde se pueda, por supuesto en la vía pública, tal y como se está viendo y de manera más creciente sobre todo en los municipios más poblados y en cada vez más tramos carreteros.
Pero también de manera más prepotente: a estas alturas se ha movido mucho, igualmente en redes sociales, la consternación y el coraje causados por la ocurrencia de pintar de blanco una pared de una vivienda en el municipio de Tecpan, sobre donde antes había plasmado un mural de tipo cultural-tradicional, para plasmar dos palabras: “Es Jacinto”, ambiguo eslogan desde siempre relacionado con la aspiración electoral del dirigente estatal de Morena, Jacinto González Varona, quien no ha ocultado su interés por candidatearse en el 2027 pero cree que la ciudadanía es tonta o ingenua, por eso ha caído en ‘maromas declarativas’ para deslindarse, desde hace meses, de esa serie de pintas, como las hay por decenas, o tal vez cientos, en municipios del estado, pero este caso concreto ejemplifica el nivel de desorden, de ambición y de endebles reglamentaciones sobre todo en tiempos preelectorales, como los que ahora transcurren.
Las y los militantes –actualmente, sobre todo de un partido en específico- siguen mandando a intervenir vía pública con sus nombres y eslogan, aunque se la pasen negándolo o evadiendo tema públicamente; una acción que se mantiene sin vigilancia eficiente y sin alguna postura desde áreas como el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana –IEPC- o la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales en Guerrero –FEDE-Gro-, y eso que el tema –tildado de campaña anticipada- ya se trató en tribuna del Congreso y eso que hay una ciudadanía más molesta y chocada ante esa clase de actos, impunes, abusivos, que incide en ‘piso disparejo’, a la que no queda más que exponer en redes sociales, espacios que, si hubiera voluntad y ganas de revisar, habría bastantes elementos para ubicar a quienes andan mandando a pintar sus nombres y eslogan de ilegal precampaña.