“Boinas rojas” van moviéndose en vía pública en la capital
Obstruyen al peatón mientras van y vienen siempre en estado de ebriedad
Chilpancingo, Gro., Abril 08´2026. Ignacio Martínez.- A las autoridades municipales que encabeza Gustavo Alarcón Herrera, parece no importarles que en distintas calles de Chilpancingo, la presencia constante de personas que consumen bebidas alcohólicas en la vía pública y permanecen dormidas en banquetas o espacios públicos se ha convertido en una problemática, donde sólo la ciudadanía se preocupa, tanto por la imagen urbana como por las condiciones de vulnerabilidad en las que viven estas personas hoy conocidas como “Escuadrones de la muerte” o “Boinas rojas”.
De viva voz de algunos habitantes de diversas colonias señalan que es frecuente encontrar a hombres y mujeres en estado de ebriedad, algunos de ellos aparentemente en situación de calle, quienes permanecen por largos periodos de tiempo en la vía pública, incluso bloqueando el paso peatonal, debido a que al no tener para comprar bebidas embriagantes, ingieren alcohol de 96 grados de caña que fácilmente pueden conseguir en una farmacia o tienda, o el llamado “chinicuil” que es muy barato, pero también muy dañino.
Entre los casos que han llamado la atención se encuentra el de una mujer identificada como Liliana, quien, según versiones de vecinos, recientemente había sido trasladada a un centro de atención en Acapulco para recibir apoyo por problemas de alcoholismo o adicción, que en la mayoría de las ocasiones la hacen estar ausente de su realidad.
Sin embargo, en pocos días regresó a la capital, retomando su presencia en las calles siendo vista apenas ayer en la calle Baltazar. R. Leyva Mancilla, a un costado de la rampa para llegar a la calle Cuauhtémoc en pleno centro, donde ojalá sus familiares regresen por ella y se la lleven de nuevo al grupo donde se encontraba.
La situación ha generado inconformidad entre la población, quienes aseguran que en ocasiones se les dificulta transitar por las zonas donde estas personas se encuentran, puesto que hacen sus grupos y obstruyen las banquetas o parte de las calles.
Así que, vecinos expresan que, más allá de la molestia, existe preocupación por la falta de atención integral hacia quienes enfrentan problemas de adicción, ya que consideran que se trata de una problemática social que requiere intervención institucional.
De acuerdo con testimonios, hasta el momento no se perciben acciones contundentes por parte de las autoridades municipales para atender esta situación, tanto en el aspecto de orden público como en la asistencia social.
Señalan que es necesario implementar estrategias que permitan no solo mantener el orden en la vía pública, sino también brindar apoyo a las personas que viven en condiciones vulnerables.
Para terminar, ciudadanos coinciden en que la problemática debe abordarse desde un enfoque humano, que incluya programas de rehabilitación, atención médica, acompañamiento social y espacios dignos para quienes lo necesitan, y por supuesto las autoridades municipales lejos de preocuparse y ser más empáticos ante esta creciente situación de personas en situación de calle, lo único que hacen es quitar al “escuadrón de la muerte” o boinas rojas retirarlos del lugar con amenazas que en nada ayudan y pues lo único que se logra percibir es que cambian de lugar.
Asimismo, hacen un llamado al gobierno municipal para que, en coordinación con otras instancias, se generen acciones que contribuyan a mejorar la convivencia social y, al mismo tiempo, ofrecer una oportunidad de atención y recuperación a quienes enfrentan problemas de adicción.
La situación, advierten, no solo impacta la imagen de la ciudad, sino también refleja una realidad social que requiere atención urgente y soluciones de fondo.