Por mucho el rival a vencer en el proceso electoral que ya ha empezado, Movimiento de Regeneración Nacional –Morena- llega a 15 años de existencia siendo ejemplo de muchas cosas para la vida política, gubernamental y social en el país: primero, del resultado de un hartazgo ciudadano bien encauzado, que ha consolidado al partido; segundo, de que el cambio democrático es viable, más allá de simplemente votar por los partidos políticos de siempre; tercero, también hay que señalarlo, de que los modelos exitosos de gobernanza y democratización acaban por molestar a muchos; increíblemente, mientras los avances y resultados a favor de las y los gobernados han sido más que palpables, medibles, demostrables y reafirmados al paso de los años, no faltan quienes busquen socavar este proyecto de la Cuarta Transformación de diferentes maneras: petición de intervencionismo; campañas negras desde las redes sociales; alianzas con grupos facticos y de poder de dudosa procedencia; también, el fomento de actos, dichos y chismes que busquen generar confrontación, polarización, incertidumbre, al interior del propio partido. De hecho ya se está viendo en estas fechas, más en estas recientes horas.
Ahí están, como ejemplo, los “trascendidos” soltados en columnas de la denominada ‘prensa nacional’ con respecto a presuntas inconformidades y amagos de ruptura en el partido por parte de figuras prominentes y de influencia, hablando más en específico, de estados como Michoacán y Guerrero.
Claramente el fomento de la insidia entre el morenismo es una de tantas estrategias de la oposición y sus aliados –hasta del extranjero- para tratar de ir minando las lealtades, las capacidades de organización y las proyecciones de resultados del partido –se reitera- que desde ahora se augura como la máxima ganadora de gubernaturas, alcaldías y escaños legislativos, por eso precisamente hay una oposición rabiosa, desesperada, recurriendo a lo que se pueda, hasta al chisme disfrazado de “trascendido”, como el propagado en estas horas, en el sentido de que Félix Salgado Macedonio ‘suena’ para candidatearse a la gubernatura de Guerrero con el Partido del Trabajo –PT-, algo que el propio senador con licencia ya desmintió este mismo jueves, como siempre con contundencia, de cara al morenismo y a sus propios ideales y lealtades.
El fomento de la grilla para hacer que las y los militantes de Morena se peleen –y con ello dar mala imagen ante el electorado- va a ser una constante de aquí hasta que concluya este actual proceso electoral, que ya ha empezado administrativamente; hasta en eso se equivocan en la oposición, que recurre a las viejas prácticas, esas que precisamente le han caracterizado, sin querer darse cuenta todavía, a 15 años de hecho, que lo que la población votante y no exige son resultados gubernamentales, eficiencia administrativa, seriedad en el ejercicio del poder, no golpeteo politiquero que a nadie le sirve. Por eso, precisamente, les va como les va a esos ahora mini partidos, y por eso la opción de Morena –a 15 años de consolidación constante y francos resultados- siempre se ve como la amplia favorita para seguir imponiéndose en las urnas, a pesar de los golpeteos opositores, estrategias internacionales y proliferación de falsedades, como ésta, sobre un falso riesgo de desbandada de ciertos liderazgos y sus seguidores. Tan no ocurrirá que, de nuevo, se reflejará el enésimo éxito partidista en 2027.