Mayo en el calendario escolar

 José Rodríguez Salgado

Un recuerdo afectuoso para la maestra en letras Josefina Balderrama, exdiscípula y amiga

En nuestro país el mes de mayo es prodigo en celebraciones cívicas e históricas. El calendario escolar abunda en lecciones. Quiera la vida que pronto pasen las confusiones y los excesos, que los profesores de todos los niveles colaboren para hacer de estas fechas, ejemplos de patriotismo. Lo importante y valioso en la formación de los niños y jóvenes es que nuestro devenir sea motivo de orgullo para todos los mexicanos; que invite a la reflexión y motive el balance entre los logros alcanzados y los retos por cumplir.

Como lógica consecuencia de la pluralidad cultural e ideológica que venturosamente caracteriza a México, las reflexiones y reminiscencias serán siempre útiles. Mayo está presente desde el día primero en que se suspenden las actividades para celebrar con toda solemnidad el Día del Trabajo en que se organizan desfiles y marchas con la participación de trabajadores de diferentes sindicatos acompañados por autoridades y miembros de la sociedad. El origen de esta fecha explica la poderosa presencia de la burguesía capitalista explotadora del trabajo ajeno.

Sobra decir que los abusos de los dueños, patrones, capataces y servidores de confianza que hacían cumplir las severas medidas que solamente se explican con las palabras injusticia plena y explotación sin límite. Había casos en que se obligaba al trabajador a permanecer activo de 12 a 15 horas de extenuante labor a cambio de mísero jornal.

Correspondió a Chicago ser la cuna del movimiento internacional reivindicador. Los obreros de esa ciudad cansados de tanta explotación iniciaron una lucha cuyos ideales se orientaban a disminuir la jornada de trabajo y evitar el agotamiento físico. Las represalias de los patrones no se hicieron esperar. Los sindicatos y sociedades obreras tomaron el acuerdo de pedir una jornada máxima de ocho horas, en la inteligencia de que, si no era concedida la demanda, el primero de mayo de 1866, estallaría una huelga general.

Los despidos empezaron de forma masiva y como respuesta estalló la huelga anunciada, parando 110 mil trabajadores. Los muertos y heridos por la represión se contaron por decenas. Los líderes sindicales fueron aprehendidos y posteriormente ajusticiados. El sacrificio no fue inútil, tres años después se implantó la jornada máxima de ocho horas en casi todo el territorio de los EU. Los líderes martirizados son conocidos como “Los Mártires de Chicago”.

En julio de 1889 los delegados de 12 naciones celebraron en París un Congreso con motivo de la Segunda Internacional. Acordaron que, a partir del año siguiente, los obreros de todo el mundo solemnizaran el Primero de Mayo como el día de la victoria del proletariado mundial.

El 5 de mayo es otra fecha histórica importante; el pueblo mexicano recuerda la cruenta batalla librada en Puebla para rechazar al ejército francés. Benito Juárez García, encabezaba la presidencia de la República. El país pasaba por un desgaste descomunal producto de los conflictos internos que derivaron además en una crisis mayúscula por los continuos levantamientos y problemas económicos irresolubles que afectaron severamente el tesoro público.

El 17 de julio de 1861, fue decretada la suspensión de pagos de la deuda pública, pero Inglaterra, España y Francia se inconformaron y organizaron una expedición para exigir al gobierno mexicano una satisfacción de agravios. El presidente Benito Juárez, decretó la derogación de la medida dictada y ofreció satisfacer solamente las exigencias que fueran justas.

España e Inglaterra acordaron retirarse, pero Francia se adentró rumbo a Puebla, defendida por los soldados mexicanos al mando del general Ignacio Zaragoza. Las fuerzas locales carentes de armamento lucharon con lo que tuvieron a su alcance, imbuidos de un elevado sentimiento patrio y defendieron el territorio ofrendando su propia vida. Con un supremo esfuerzo lograron la victoria en esa desigual confrontación escenificada en los Fuertes de Loreto y Guadalupe.

Este singular hecho repercutió positivamente y estremeció la conciencia nacional; por eso sigue celebrándose esta fecha que llama a la unidad y a la defensa del territorio. El 5 de mayo de 1862, “las armas nacionales se cubrieron de gloria”.

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