Impunes grafiteros asolan la capital

Se quejan capitalinos de inacción de Gustavo Alarcón

El problema evidencia falta de mantenimiento y vigilancia en la ciudad

Chilpancingo, Gro., Abril 26´2026. Ignacio Martínez.- La proliferación de grafiti en espacios públicos y privados de Chilpancingo ha generado inconformidad entre comerciantes y habitantes del primer cuadro de la ciudad, quienes señalan la falta de acciones efectivas por parte de la autoridad municipal para atender esta problemática.

De acuerdo con denuncias ciudadanas, las pintas se han extendido en diversos puntos de la capital, incluyendo cortinas de negocios, bardas de planteles educativos desde kínder, primarias, secundarias y nivel superior, así como áreas de recreación familiar.

Entre los sitios señalados se encuentran la Alameda Granados Maldonado, el zócalo capitalino, parques, canchas deportivas y túneles urbanos, donde las paredes presentan múltiples grafitis, los cuales más que lugares de recreación parecen cárceles con pintas sin sentido o un buen mensaje.

No obstante, no respetan ni las instalaciones gubernamentales, lo que ha sido interpretado por ciudadanos como una señal de descuido en la imagen urbana, falta de respeto a las autoridades y omisión de quienes deben estar al pendiente de cuidar que esto no suceda.

Propietarios de negocios del centro han manifestado su molestia debido a que sus establecimientos han sido constantemente vandalizados, principalmente en cortinas metálicas y fachadas.

Señalan que, pese a la afectación directa a sus propiedades, no han recibido apoyo institucional para la limpieza o rehabilitación de los espacios.

“Las cortinas amanecen rayadas y nadie del Ayuntamiento se acerca para ofrecer apoyo o alguna solución”, comentó uno de los comerciantes afectados.

Ciudadanos consideran que no existe una estrategia clara para prevenir o sancionar estas conductas, lo que ha permitido que jóvenes —y en algunos casos adultos— continúen realizando pintas en distintos puntos, incluso en zonas de difícil acceso como partes altas de edificios.

Aunque algunos sectores consideran el grafiti como una forma de expresión, la mayoría de los inconformes lo perciben como un acto de vandalismo que deteriora la imagen de la ciudad.

La situación ha derivado en críticas hacia la administración encabezada por Gustavo Alarcón Herrera, a quien acusan de no implementar medidas suficientes para controlar esta problemática.

Los ciudadanos señalan que, más allá de discursos o campañas, se requieren acciones concretas que incluyan vigilancia, sanciones y programas de recuperación de espacios públicos.

Entre las propuestas planteadas por vecinos y comerciantes se encuentra la implementación de campañas de limpieza comunitaria, así como esquemas de colaboración donde la autoridad aporte materiales y la ciudadanía participe en la rehabilitación de espacios.

Asimismo, sugieren la creación de áreas destinadas al arte urbano, con el fin de canalizar esta práctica hacia espacios controlados y respetar el arte que desean expresar.

Por otra parte, para muchos habitantes, el crecimiento del grafiti refleja un problema más amplio relacionado con la falta de mantenimiento y vigilancia en la ciudad.

Advierten que, de no atenderse de manera integral, esta situación podría seguir deteriorando la imagen de Chilpancingo y afectar tanto la actividad comercial como la convivencia social.

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