Además de referente en la lucha social, un influyente ideólogo de izquierda y un popular político, querido y reconocido a donde quiera que vaya, que ya quisieran en otros partidos políticos y más en el marco de procesos electorales, el senador guerrerense Félix Salgado Macedonio es ejemplo de lealtad por los ideales y por el movimiento social nacional que integra, impulsa y ha ayudado a consolidar desde antes del histórico 2018, cuando Movimiento de Regeneración Nacional –Morena- obtuvo masivamente los sufragios para acceder a la Presidencia de México, con propuestas, liderazgo y nueva visión de nación del ex presidente Andrés Manuel López Obrador, proceso histórico del México contemporáneo con el calentano en primera línea de acción política y de acompañamiento al proceso de transformación que aún continúa.
“No voy a ninguna parte”, volvió a aclarar, este miércoles en entrevista con trabajadores de medios de comunicación en la sede del Senado, quien sin duda tiene todo merecimiento, reconocimiento y posicionamiento para ser integrado a la lista-terna de militantes de Morena en Guerrero de entre quienes se designará a la coordinadora o coordinador estatal de Defensa de la Transformación, nombramiento que lleva implícitamente la designación de candidato, o candidata, formal a la gubernatura del estado para el proceso electivo del próximo año, donde –se recalca porque ha sido más que evidente- el liderazgo y la capacidad de conjunción de Salgado Macedonio ni se discuten y menos se minimizan, tanto así que siguen surgiendo más voces que insisten en que el senador ingeniero es un candidato natural por parte de Morena para ser reconocido coordinador, primero, y después aspirante formal después; no sólo en las redes sociales o en las plataformas personales se ha expresado ese apoyo, sino en territorio, en prácticamente todos los municipios de la entidad, lo que ni inquieta ni distrae al aludido, un infaltable en los trabajos senatoriales en la capital del país, como un permanente activo político-social de peso dentro de propio Morena.
De buen semblante y humor, claridoso, sin medias tintas –características personales que le han acompañado desde siempre en su proyección pública política-, Félix Salgado volvió a hablar del proceso electoral por la gubernatura de su tierra y, por su parte, “si no me dicen nada, aquí me quedo”, es decir en Morena, en caso de que no sea reconocido por las dirigencias como un aspirante a la candidatura por el Ejecutivo estatal.
El senador ha dado, de nueva cuenta, una muestra de consecuencia y lealtad político-partidista: sabedor de que es un arrasador en todas mediciones demográficas –tanto en encuestas junto a compañeros de partido y de manera global, integrando a aspirantes de otros partidos-, consciente de que son miles de guerrerenses quienes han reiterado que lo quieren de aspirante en el 2027, es el propio senador quien sale de nueva cuenta al paso de versiones, trascendidos de pasillo y hasta chismes malintencionados y anónimos, refrendando su militancia, cercanía y acompañamiento irrestricto al proyecto de transformación ahora con la presidenta Claudia Sheinbaum, siempre con las causas del pueblo, como ha sido desde hace décadas y aún sin tener o aspirar a algún cargo de elección popular; una actitud disciplinada que, por cierto, deben tomar de ejemplo otras y otros en Morena que no lleguen a ser tomados en cuenta para alguna candidatura