De forma notable, desde prácticamente el primer día de su histórica administración en el gobierno de Guerrero, Evelyn Cecia Salgado Pineda no deja de trabajar ni en escritorio ni en territorio: desde el recinto del Poder Ejecutivo o en Casa Guerrero, en Chilpancingo, encabezando encuentros y planeaciones de alta trascendencia para el devenir de la entidad, una constante que también ha implicado, igualmente en la capital por lo regular, la presencia en las sesiones prácticamente diarias de la Mesa de Coordinación para la Construcción de Paz, instancia interinstitucional, como se sabe, donde se da seguimiento y se evalúan las estrategias, operativos, acciones del día, en materia de seguridad y procuración de justicia.
Hablar de la gobernadora de territorio sería enlistar una serie de acciones y recorridos que es cosa de no acabar, porque Evelyn Salgado ha recorrido, además de la capital del estado y sus comunidades, prácticamente todos los municipios, por supuesto también abarcando los de reciente creación, llevando acciones y servicios de dependencias de su administración, así como buenas nuevas que van desde la entrega y anuncio de obras públicas, inversiones para rubros torales de beneficio social, hasta –por supuesto- el compromiso de coordinación y trabajo conjunto con autoridades municipales y locales, sean comisariales, comunales o principales de los pueblos a donde vaya; por supuesto compromisos con la gente, con las y los guerrerenses, ese pueblo que la llevó, con el voto mayoritario, a encabezar la titularidad del Poder Ejecutivo, algo impensable hace décadas hablando del empoderamiento de género en el más alto cargo público político-institucional en esta entidad.
Ello incide, y por ello no sorprende, en los altos índices de aprobación ciudadana que presentan regularmente casas encuestadoras, como Gobernarte en recientes horas, que le da a la mandataria una aprobación del 61.6 por ciento de aprobación a su administración, como también en el rubro de mujeres gobernantes en el país. Índices de calificación ciudadana que se han vuelto incluso una normalidad hablando del trabajo y percepción que se tiene especialmente sobre la joven mandataria, que está entrando a la etapa final de su mandato sexenal en un contexto estatal muy diferente a cuando empezó en el año 2021: las acciones de protección y empoderamiento de garantía de derechos de niñas, adolescentes y mujeres se han consolidado en estos recientes años; Acapulco y Coyuca de Benítez se han recuperado casi por completo de la mayor devastación por fenómeno natural de la historia del estado; la obra pública se distribuye democráticamente en los municipios, llegando a las localidades más alejadas; los indicadores sobre combate a la pobreza, inseguridad y desigualdad han ido reportándose siempre en beneficio de la población guerrerense; en general, desde aquel histórico año electoral-institucional, Guerrero ha mejorado y se ha consolidado en prácticamente todos los rubros. Ni decir en el tema turístico y en promoción de los destinos de la entidad.
La alta aprobación de la joven igualteca, en mediciones demográficas prácticamente desde el inicio de su administración a la fecha, entrando a la etapa final del sexenio de resultados de la primera mujer gobernadora, ni sorprende y, por el contrario, debe enorgullecer a las y los guerrerenses: hay autoridad, talento y eficiencia administrativa -éste uno de sus tantos legados- con Evelyn Salgado.