Dembélé en el ojo del huracán

Acusó a sus compañeros de exceso de individualismo

Ciudad de México. Febrero 16 2026. (SIM).- Ousmane Dembélé ha logrado algo que parecía imposible en el París Saint-Germain: Robarle el centro de los focos a su entrenador, Luis Enrique, en vísperas de que el club busque un puesto en los cuartos de final de la Liga de Campeones contra el Mónaco.

El último ganador del Balón de Oro firma una temporada irregular, marcada por las lesiones y por la falta de continuidad, que han pesado en los resultados del equipo, que suma ya seis derrotas, tres de ellas desde el pasado 12 de enero y que, por segundo año consecutivo, se ve obligado a pasar por la repesca para mantener la defensa de su título de campeón de Europa.

Pero cuando parecía que el exjugador del Barcelona recuperaba su mejor versión, marcada por un extraordinario gol contra el Marsella el pasado 8 de febrero, el futbolista creó una enorme polémica que puede costarle un castigo.

Al término del partido en el que su equipo cayó contra el Rennes, el jugador acusó en la televisión oficial a sus compañeros de exceso de individualismo: «Debemos pensar en el club antes que en nosotros mismos».

Palabras que no gustaron a Luis Enrique, que en sala de prensa consideró que solo él tiene capacidad de juzgar el comportamiento del equipo: «Ningún jugador es más importante que el club», dijo el técnico, en español, la lengua que usa cuando quiere enviar un mensaje contundente.

Los servicios de comunicación del PSG se obstinaron en quitar importancia a las palabras de Dembélé, pero a esta hora nadie sabe qué consecuencias tendrán.

La temporada pasada, cuestionar la autoridad de Luis Enrique costó al atacante francés quedarse fuera de la convocatoria para un partido de Liga de Campeones contra el Arsenal, un castigo que provocó que el futbolista se centrara en su juego y firmara el mejor curso de su carrera.

Parece difícil que ahora el técnico español vaya tan lejos en un momento clave de la temporada y cuando el equipo necesita más que nunca que Dembélé recupere su mejor versión.

«El PSG está de vuelta», clamó el jugador tras la victoria contra el Marsella, pero el optimismo cayó tras la derrota frente al Rennes. Luis Enrique, que se apoya en el mismo esqueleto que le llevó a conquistar la primera Liga de Campeones del club, reconoce que en los próximos meses el equipo deberá encontrar el hilo de los resultados.

Para ello, Luis Enrique precisa de todas sus piezas, pues tras ganar la competición ha apostado por no cambiar demasiadas piezas a su máquina.

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