Al menos en dos ocasiones a lo largo de este lunes, en la extensa calle Cuauhtémoc –que atraviesa barrios y colonias de Chilpancingo, de norte a sur- se escuchó y advirtió el lento andar de ambulancias de rescate ante emergencias, unidades desesperantemente ‘atoradas’ entre el cargado tráfico vehicular que se intensificó a unas horas de la celebración del Día de Reyes, que a su vez implicó la llegada de mucho más comercio de temporada en más cuadras del primer cuadro de la ciudad. Unidades de rescate cuyos operadores no pudieron agilizar su traslado, tal vez para socorrer a una o unas personas en vulnerabilidad y puede ser que hasta en peligro.
Sólo uno de los variados inconvenientes de haber trasladado, primero, parte de las sedes de la Feria de Navidad y Año Nuevo, cuyo recinto oficial no acaba de ser concluido y entregado y eso ocasionó un problema gravísimo, inédito, de movilidad tanto vehicular como peatonal, con los riesgos que eso ha conllevado como el lento andar de unidades de rescate, como quedó demostrado este lunes pero puede que se repita en estas horas, en lo que comerciantes de juguetes y accesorios sigan copando las calles no solo del primer cuadro –República del Salvador, Baltazar R. Leyva Mancilla, Ignacio Rayón-, sino metros de la lateral sur-norte de la avenida Insurgentes, desde pasando “las parotas” hasta el frente del mercado central; comerciantes de temporada que estarán estas horas –al parecer toda esta semana- sumados al grupo que llegó desde diciembre, por efectos del cierre de la sede de la Feria en la colonia San Miguelito, cuya instalación, a su vez, generó una ola de indignación por el inédito cierre de vialidades importantes en las calles Madero y Abasolo, una decisión atribuida al gobierno sustituto de Gustavo Alarcón que, sin embargo, fuera del enojo momentáneo de las y los automovilistas, lo cierto es que no ha causado ni una muestra de reclamo o extrañamiento de comerciantes, empresarios y locatarios establecidos, quienes se advierten como las y los primeros afectados por esta permitida competencia desleal, sí temporal, pero ya están vistas las repercusiones tanto económicas como en movilidad, por supuesto en imagen urbana.
Se ha dicho en las calles, en oficinas, en redes sociales, que esto se suma a la serie de manchas al gobierno que encabeza el alcalde sustituto empeñado en entretener a la población mientras, de fondo, no ha resuelto las prioridades en la ciudad, como el mejoramiento del alumbrado público, la rehabilitación de vialidades con cada vez más baches, el rescate de espacios y parques públicos, o el servicio de recolección de basura, servicio rebasado y ahora más deficiente sobre todo en estas semanas de invasión comercial temporal, con unos fuereños que no acabaron por entender, menos ahora que están por irse, que pésima imagen ocasionaron además por la contaminación que causaron todos los días, a todas horas, en las esquinas y banquetas a las que llenan de cartones con desechos, lo que sumado al cierre temporal pero muy molesto de las opciones viales en el primer cuadro y en avenida Insurgentes, hacen que la ciudadanía siga cayendo en cuenta que trasladar parte de la Feria 2025-2026 al de por sí colapsado centro de Chilpancingo fue un error, pero avalado por meros afanes económicos del gobierno de Gustavo Alarcón, primer responsable de todo este desastre en servicios, movilidad y desarrollo comercial en este inicio del año.