Médicos se organizan tras brote de salmonela
Ciudad de México, Septiembre 07´2026. Agencia Reforma.- Médicos residentes del Hospital General de México «Doctor Eduardo Liceaga» llamaron este lunes a un paro de labores en demanda de mejores condiciones laborales, luego que un brote de salmonela asociado al comedor de la institución afectó a 135 trabajadores.
Del grupo de médicos afectados, solo 23 médicos continúan hospitalizados y recibiendo atención médica.
Los médicos, vestidos de negro, se congregaron desde las 7:00 horas en el asta bandera del hospital, donde mantienen una asamblea para definir un pliego petitorio que planean entregar a las autoridades.
Bajo el lema «Nuestra salud también importa», la protesta, definida por los profesionales de salud como pacífica, involucra a las áreas médicas de neurología, nefrología, imagenología y oncología.
Los inconformes aseguraron que se mantiene la atención en el área de urgencias y pacientes críticos. Fuentes de la Secretaría de Salud indicaron que el hospital funciona sin contratiempos.
El 31 de agosto pasado se detectó un brote de gastroenteritis infecciosa aguda entre personal médico y se asoció al consumo de alimentos en el comedor subrogado del hospital, por lo que fue cerrado al día siguiente.
Análisis confirmaron como causa la bacteria salmonella spp. e incluso en algunos casos registraron coinfección por E. coli enterotoxigénica.
Esta mañana, un grupo de médicos residentes del Hospital General de México mantiene una protesta sobre el Eje 1 Poniente Cuauhtémoc por el brote de salmonela que dejó en cama a decenas de practicantes desde mediados de la semana pasadas por consumir alimentos descompuestos en el comedor del hospital.
«Salmonela no! Comedor seguro sí». «¡Sin residentes no hay hospital!» y ¿Quién cuida de los que cuidamos?», se lee en las pancartas que enarbolan los muchachos.
Los residentes se afanan en la redacción de un pliego petitorio que pretenden entregar a las autoridades del hospital.
«El pueblo-consciente-apoya al residente», corean justo frente al hospital, donde el grueso de los residentes continúa laborando aunque bajo protesta.
Los residentes reclaman la «clausura definitiva» del comedor y que las autoridades castiguen a los responsables.