Desde hace años otras figuras públicas -además del economista Luis Pazos en esta más reciente ocasión- han denunciado intentos, o de plano delitos consumados, en tramos de la autopista de cuota México-Acapulco: persecuciones armadas, detonaciones de arma de fuego, fallidos o consumados atracos a automovilistas, sin bien no son una constante, en cuanto se dan a conocer alcanzan inmediata viralidad porque se está ante un tramo carretero, uno de los más importantes económicamente para el país, de los más populares en tránsito, que enlaza a dos destinos de alta importancia, es decir la Ciudad de México y áreas circunvecinas –Morelos incluido-, con el puerto también de los más visitados en territorio nacional, Acapulco. De ahí que sea prácticamente instantáneo el interés que genere algún acontecimiento, sobre todo negativo, en esa carretera de cuota; eso sí, desde siempre en medio de constantes quejas por su estado estructural, por el encarecimiento de cuotas a pagar en casetas, y como ahora, por los hechos de inseguridad que han traumatizado a familias completas.
Ahora que se ha destacado la coordinación institucional que ha dado resultados en materia de seguridad pública, pacificación y aprehensión de generadores de violencia, se hace de nuevo necesario que Policía Estatal, Policía Ministerial, Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana –SSPC- del Gobierno de México, Ejército Mexicano, Guardia Nacional, hasta la Marina si fuera posible, prioricen también los tramos de la Autopista del Sol como zonas donde se perciba también la operatividad civil-militar del estado y la Federación, más ahora en que se está más cerca de la temporada vacacional de fin de año pero antes de ello se atraviesan al menos dos puentes, por Día de Muertos y por el inicio de la Revolución Mexicana, que hacen que miles de personas dejen sus lugares de estudio y trabajo para llegar a destinos populares del país, precisamente como Guerrero y sus costas, sobre todo; para ello se tiene la Autopista del Sol como la vía carretera más utilizada, pero también hay que advertir que denuncias como la de este miércoles –con Luis Pazos revelando el intento de asalto a unos familiares cerca de la caseta de Palo Blanco, es decir en el tramos de la zona Centro de Guerrero, que implicó el ‘cerrón’ de camioneta y la detonación de arma de fuego- llegan a inhibir el posible ingreso de visitantes a territorio estatal, más aun conociéndose los antecedentes de hechos delictivos en el pasado.
No tiene que darse otra queja de otra figura pública para que se activen operativos permanentes de vigilancia y persecución y aprehensión de generadores de violencia en la Autopista a su paso por territorio guerrerense; no tiene otra familia que pasar por otro intento de delito que le cause traumas y/o la pérdida de bienes materiales; se acerca el fin de año, con sus puentes de fin de semana y sus festividades que generan movilización, sobre todo por tierra, de muchísimas personas, y desde ya se tiene que mandar el mensaje en el sentido de que hay autoridades receptivas ante las denuncias sobre actos de inseguridad, lo que implica tomar nota de las denuncias de quien o quienes ocupen esa camioneta tipo Cherokee negra, desde donde –según denuncia de Luis Pazos y otros usuarios más- se están intentando o consumando asaltos a quienes conduzcan en tramo de la Autopista, una vía que nunca acaba de quedar bien, que ha causado más molestia por su encarecimiento y que sigue generando más desconfianza.