Muy loable y de veras de resaltarse la estrategia estatal para escuchar, acompañar, orientar, fomentar buenas prácticas y valores a la niñez, la adolescencia y juventud guerrerenses, que como en todo el país y el mundo entero está enfrentando, y de hecho incluso padeciendo, gran variedad de retos y contextos perjudiciales que, como mínimo, hacen que se desconcentren en sus actividades cotidianas –en casa, la escuela, el círculo de amistades, el trabajo de ser el caso-, aunque se sabe que hay aspectos más de fondo que requieren atención y trabajo conjunto, constante, sin caer en el alarmismo ni tratando a las y los menores como un sector inconsciente y sin criterio propio.
La instalación de los Comités Municipales de atención a problemas emocionales y para la prevención de adicciones, cuyo arranque corrió a cargo de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda y autoridades locales, así como la estrategia ABC de las emociones en escuelas del estado, a través de la Secretaría de Educación Guerrero –SEG- que encabeza Ricardo Castillo Peña, se circunscriben en toda una estrategia del Gobierno de México para atender este sensible y muy delicado tema que empieza a alcanzar tintes de salud pública, y es que la situación lo amerita: niños agresores y amenazantes; adolescentes que caen en “retos virales” que les exponen y hasta lastiman; jóvenes más apáticos y groseros, más incumplidos en sus deberes, pareciera que incluso más desesperanzados, son perfecto caldo de cultivo –además, junto a la desconexión de la realidad con el uso excesivo de videojuegos y aplicaciones de redes sociales- para la generación de actos y prácticas que ya era hora de que, desde lo gubernamental, empiecen a tener mayor notoriedad y relevancia de atención, de ahí –se insiste- la trascendencia de que novedosas políticas públicas se estén impulsando desde el estado y la Federación, que por cierto, además de atender las causas de los problemas de salud mental y adicciones en las y los menores del estado, también debe atenderse, en la medida de lo posible, el entorno, contexto, cotidianidad y estado mental de las madres, los padres y las y los tutores en casa.
Porque evidentemente también ellas y ellos, los adultos, deben ser parte integral de las estrategias que se están impulsando desde las instituciones y en las escuelas públicas: ahí está el gravísimo caso del sujeto que agredió en vía pública, frente a personas y niños, a su ex esposa, un caso que en Chilpancingo está generando todo tipo de condenas, también movilizaciones como la prevista este jueves, pero que también debe llamar a una urgente y profunda reflexión: ¿Son las y los adultos en casa, en parte, también responsables de malas prácticas y hasta adicciones en que puedan incurrir niños, adolescentes y jóvenes?, por supuesto que sí en muchísimos casos, de ahí que la referida estrategia estatal –en coordinación con el gobierno federal- deba de integrar a las y los adultos que conviven con las y los menores.
Ni Chilpancingo ni el estado, ni el país, necesitan saber de alguien que golpeó a una mujer en la vía pública frente a menores de edad; nadie, sea la edad que tenga, debe vivir con temores, traumas, desconfianzas y desatención, de ahí la importancia de las estrategias en municipios y las escuelas; también, de que desde casa haya entornos seguros y armónicos, algo que se debe promover todos los días, en todos los espacios y oportunidades del fomento de buenos valores.