A redignificar el zócalo desde 2027

Ante la extrañeza que sigue causando el –ahora mucho mayor- silencio por parte de quienes integran el sector comercial y empresarial organizado, pareciera que ahora vedados de lanzar siquiera una respetuosa observación, ya ni decir crítica, al gobierno sustituto de Chilpancingo respecto a la permanente afectación económica por el constante aval para que más puestos ambulantes y de temporada se instalen prácticamente a lo largo de los días tanto en el zócalo, calles aledañas, todo el primer cuadro y hasta en la plaza cívica Primer Congreso de Anáhuac, no queda más que esperar ideas y propuestas concretas, que se puedan cumplir, de quienes levantarán la mano en su aspiración por querer gobernar esta capital del estado cada vez más degradada, cada vez más vendida en sus espacios públicos, cada vez peor gobernada… en medio del silencio de un grueso de la población que, precisamente con esa actitud, solapa actos como los que ahora se padecen en las calles y el zócalo.

Desde hace años, ante la ambiciosa e impune entrega de espacios públicos -muy seguramente por acuerdos políticos bajo la mesa entre gobernantes en turno y líderes todavía influyentes-, en estas páginas no se ha dejado de denunciar el acortamiento de las áreas peatonales y para disfrute de las familias sobre todo los fines de semana, como tampoco el silencio de quienes han aprobado las invasiones y de quienes se benefician por el pago de los permisos de venta, que ahora con el alcalde sustituto Gustavo Alarcón Herrera han ido en exponencial aumento y sólo es cosa de salir a caminar por el que debe ser, en el papel, el lugar más digno y mejor preservado de Chilpancingo, para caer en cuenta que hay quienes, desde dentro del ayuntamiento priista-panista actual, se están aprovechando de la opacidad en recaudación y ejercicio del dinero que todos los días y por concepto de permisos temporales de vendimia ingresa a las arcas municipales, o eso es lo que quiere creerse.

Por eso, en esta ciudad donde sus agrupaciones civiles y productivas de influencia y peso social se mantienen, muy extrañamente, haciendo como que no les afecta ni les importa la constante privatización del mejor lugar de toda la ciudad, que es el denominado “centro histórico”, lo deseable es que quienes desde ya estén pensando en candidatearse por la alcaldía de Chilpancingo, para el proceso electivo del próximo año, traigan sí o sí, bajo el brazo, una serie de propuestas de gestión y trabajo para redignificar no sólo toda esa zona, sino toda la capital del estado: sus barrios tradicionales, colonias, comunidades, con su centro histórico como prioritario punto de partida porque ahora es la representación más clara del abandono gubernamental municipal, y eso que quien asumió como alcalde sustituto es un nacido en estas tierras y debió llegar, desde que tomó protesta ante el Congreso del estado, para honrar historia y buscar mejoras y desarrollo para estas tierras. Pero las mejoras y el desarrollo siguen siendo para unos cuantos, tanto en el ayuntamiento como entre quienes regentean al creciente número de invasores de pasillos, banquetas, esquinas, accesos, hasta lugares para sentarse en todo el zócalo.

Trienio actual perdido en cuanto a mejoras colectivas, hay que esperar que las y los aspirantes a la alcaldía lleguen con ideas, talento y ganas de querer arrancar de las garra$ de unos cuantos al centro de Chilpancingo, ya menos histórico.

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